jueves, 26 de enero de 2017

RAMONCITO: “ALMENDRA DE PLATA”

Hace un fleje de años, conocí a “Ramoncito”. Fogatero de prestigio dentro y fuera de Gran Canaria y hombre de punto. Para él, su palabra tiene más fuerza que firma de escritura. Lo conocí a finales de los 80, en el Parque de Santa Catalina, cuando con Televisión Española preparamos un amplio dispositivo para despedir el fin de año y darle la bienvenida al nuevo. Allí estaba él, con su cachorro, su amplia sonrisa y su vivaracha mirada.

Significó nuestro afortunado encuentro el inicio de una amistad que se prolonga en el tiempo.

Desde ese momento trabajamos juntos en numerosas ocasiones. En “Tenderete”, en “Senderos isleños”, en “Andar Canarias” y otros muchos programas televisivos.


La última vez que coincidimos fue en su municipio natal: Valsequillo. Con motivo de las fiestas, se celebraba un encuentro de verseadores, que presentaba el desaparecido periodista Adolfo Santana... Y como cierre del espectáculo, pegó fuego a una histórica rueda de fuego, que invitaba a regresar al pasado.

Recuerdo pasar muchas horas en su laboratorio, situado en el histórico barranco de San Miguel... Y me llamó la atención el trabajo del veterano artesano fogatero que, en soledad, absorto, en su laboratorio lo comparé con un regatista olímpico, que cuando logra la gesta se encuentra solo en el mar y no recibe el aplauso inmediato hasta que no regresa a tierra firme... Al fogatero, le sucede lo mismo. Allí, a la sombra del fuego, prepara, distribuye y vigila carcasas, voladores, gusanos, palmeras y una larguísima lista de colores, efectos y música... Solo sabe su éxito cuando al año siguiente lo vuelven a llamar para contratarlo...


En un momento, reflexionando, le comenté… ¡Qué cosas!. La riqueza de unas fiestas se miden por la intensidad o duración de los fuegos artificiales… Es, le dije, como en las bodas. Si pones mucho vino y enyesque, se comenta entre los invitados: “¡vaya destrozo!” y si pones poco: ”¡vaya miseria!”… Dar con el punto exacto, economía y vistosidad, es difícil porque depende de muchos factores…

“Efectivamente, Alfredo... A veces, llegado el momento de hacer la exhibición, el viento, la lluvia, puede empobrecer el espectáculo…”

El fogatero, ensimismado, pone todos sus sentidos en el trabajo para que todo salga bien. Trabaja a la sombra del fuego, en soledad. Casi en el anonimato… El fogatero, aunque los tiempos ha cambiado y las nuevas técnicas se han impuesto, continúa siendo pieza clave en el festejo…

En Canarias, alguien me dijo: Los fuegos, se miden por las tres palmeras y cuando no sopla el viento y las palmeras quedan impresas en el lienzo del cielo, el ¡¡¡ Ohhhhhhh !!! brota de la garganta de los asistentes. Es el aplauso, el reconocimiento al trabajo del fogatero.

Hoy, para mí, es día señalado porque al amigo Ramoncito, Ramón Martel, con motivo de las fiestas del Almendro en Valsequillo, tras el Pregón, que tendrá lugar el día 27, se le entregará el galardón que se merece : “Almendra de Plata 2.017”.

Enhorabuena querido amigo.

ALFREDO AYALA OJEDA

martes, 24 de enero de 2017

SERENATAS, DIVINO Y CURIOSIDADES

Durante un largo tiempo tuve la ocasión de dirigir programas como “Tenderete” y crear “La Bodega de Julián”. Siempre encaminé mis pasos para que se formara parranditas. Así con Tenderete en esta última etapa nació la parranda “El Millo” porque eran componentes del excelente grupo Los Gofiones. Las parrandas daban mucho juego en los programas... Por ello, para fomentarlas, también creé otro programa/concurso para televisión Canaria que titulé “Parrandiando”. Era un concurso donde participaban catorce parrandas... Pero las cosas son como son. Programaron el espacio en hora punta y Antena 3 emitía en ese momento una serie que impactó: “Sin tetas no hay paraíso” y Parrandiando pagó las consecuencias con una audiencia que estaba en los dos dígitos, pero se esperaba mucho más.

Sin embargo en otro programa que creé y dirigí, “La Bodega de Julián” se formaron otras muchas parradas para actuar: “La parranda del botellín”, “La parranda del cafetín”, “Parranda de amigos”, “los parranderos”, “Los punchas”, “la parranda el rato”, “El chirato”, “El Golpito”, “Los turroneros” “Parranda del pueblo”, “Los que no escarmientan” “Jóvenes cantadores” y otros muchos... Y es que para mí, en los anárquicos parranderos y sus espontáneas parrandas, se encuentra la autenticidad, la verdad...

También, cuando se avecinan las navidades las parrandas y grupos suelen cambiar el chip y preparar su clásico repertorio de villancicos. Los primeros villancicos surgieron en el siglo XV. Y empezaron partiendo de viejas canciones populares... Villancico es nombre que proviene de los habitantes de las villas rurales (los villanos). Este tipo de canciones se interpretaban en fiestas populares y no siempre sus composiciones fueron religiosas. También se cantaban temas amorosos, burlescos o satíricos... Un siglo más tarde, la iglesia decidió impulsar la música en lengua vernácula durante la celebración de las misas con el objetivo de promover la evangelización... De esta manera los villancicos, al soco de la iglesia, quedaron asociados a la Navidad...

Hoy, esta tradición de las parrandas y las serenatas, puede decirse que ha resistido el paso del tiempo. Y puede decirse que en distintas localidades como en Santa María de Guía de Gran Canaria, Gáldar, Santa Brígida o la ya tradicional ruta de malagueñas que, la Orden del Cachorro Canario, ofrece como homenaje de gratitud al desaparecido folclorista y genial comunicador Fernando Díaz Cutillas “Nanino”...

En la isla de La Palma, existe una arraigada tradición navideña. Cada año, durante los nueve días que preceden a la Navidad, se recuerda los nueve meses de gestación de la Virgen con villancicos que las rondallas de “lo divino” en horas de la madrugada, entonan por las calles principales de la capital...

Todo comenzó allá por 1.947 cuando un grupo de jóvenes formaron las primeras rondallas de divinos de La Palma... El nombre de “lo divino” frente a lo humano, diferencia lo religioso de lo profano...

El villancico más extendido en nuestro Archipiélago cuya autoría se atribuye al tinerfeño Fermín Cedrés es, “Lo Divino”. Sin embargo, las averiguaciones recientes de la investigadora palmera María Victoria Hernández nos detalla que los versos del músico tinerfeño tienen su origen en el escritor cordobés Antonio Fernández Grilo (1.845- 1.906)...

Por otro lado, están las serenatas que su denominador común se fundamenta en el agasajo a la pareja, a la madre, a un amigo. La serenata alcanzó una gran popularidad en el siglo XVIII... La palabra serenata es de origen latín “serenus” y significa claro, limpio, sereno. Y tiene como finalidad expresar entre otros los sentimientos de amor, de perdón, reconciliación, admiración, agradecimiento...

Aprovechando que paso por aquí, me viene a la memoria aquella copla de folia que delata la timidez del enamorado... :

A decirle que la quiero
no me atreví en todo el día
Al oscuro de la noche
se lo dirán las folias...

En la serenata tiene papel protagonista la sorpresa... Cuando se ronda a la novia, el ritual se mantiene inalterable... Es el eterno juego... El enamorado, entona los dos primeros temas y la mujer observa desde la oscuridad... a la tercera pieza, ella enciende la luz y se asoma a la ventana recibiendo, emocionada, el mensaje o declaración de su novio o pretendiente...

En otros países las serenatas se identifican más con las tunas estudiantiles, con los Mariachis o tríos...

Recuerdo, siendo un “pollillo” que empezaba a gallear que nos pegábamos a la emisora Radio Atlántico para disfrutar del programa “La Ronda”. Allí, se transmitía los sentimientos de jóvenes que al módico precio de 25 pesetas expresaban a través de las hondas los profundos sentires del alma regalando con la canción elegida un detalle romántico...

Pero las serenatas, en ocasiones, se convertían en ruidosas y molestas y llegaron las prohibiciones para esa costumbre que se mantuvo durante siglos. Así fueron desapareciendo, lloros, margareos, cencerradas, parrandas y serenatas...

Algunos de estos prohibitivos artículos son muy sabrosos y marcan una época: “·EN NINGÚN CASO, NI POR NINGÚN MOTIVO SE DARÁ LICENCIAS PARA PARRANDAS O SERENATAS A LOS VAGOS DE PROFESIÓN NI A LOS SUJETOS MARCADAMENTE CONOCIDOS POR PENDENCIEROS HÁBITO DE EMBRIAGUEZ O DUDOSA CONDUCTA” ….

Lo cierto es que nunca la serenata es recibida por igual, a veces para algunos vecinos la serenata era un estorbo, una molestia: “¡¡menuda serenata te dieron anoche!!!”...

Como sucedió con el famoso trío “Los Panchos”, en cierta ocasión recaló por la isla de Tenerife... llegaban para comenzar una gira por distintos escenarios tinerfeños. Venían, también, con la sana intención de realizar una sincera serenata a un amigo que, en tierras americanas, les había hecho un favor impagable. Por eso, desde que llegaron a Santa Cruz, decidieron sorprender al generoso amigo con una serenata... Y al alba, se plantaron en la acera y empezaron con su repertorio... Lo Dudo, Sin un amor, Rayito de Luna, Maldito Corazón, Si tu me dices ven, ... Era de recibo que el receptor de la serenata abandonara su lecho y bajara para agradecer el detallazo... Y claro, allí continuó la serenata desatándose la euforia ... Pero un vecino, caliente, se alongó por la ventana enviándoles una rociada de tacos de factura autóctona y no contento con ello pues le jincó un balde de agua para enfriar los ánimos...

Por eso digo que las serenatas, a veces, no son de agrado de todos.

Lydia Díaz, en Ingenio Blanco, municio de Santa María de Guía de Gran Canaria, escribió en su blog, www.etnografiayfolclore.org, la puntual visita de una breve parranda familiar que, amaneciendo el día de Reyes, rompía el silencio de la noche para rondar a su abuela...

“Nos despertaba una melodía tan dulce, tan bonita… eran unas guitarras y una voz que cantaba siempre la misma copla:

Despierta madre despierta
de este sueño tan profundo
que hoy te viene a cantar
quien más te quiere en el mundo.

Nos asomábamos a la ventana y ahí estaban, como todos los años, mi tío y unos amigos, que cada noche de Reyes, venía a cantarle una serenata a mi abuela, su madre, era maravilloso. Luego pasaban por mi casa, recuerdo que nos hacíamos los dormidos y tardábamos en abrir la puerta, para que siguiera sonando la música.

SANTA BRÍGIDA RESCATA LA NOCHE DE RONDA Y SERENATAS:

La parranda de San Antonio amenizará por esas noches las calles del casco de Santa Brígida al rescatar las noches de ronda, en este caso la de primavera, coincidiendo este mes con el cambio de estación. El evento se desarrolla cuatro veces al año, coincidiendo con el inicio de cada estación: primavera, verano, otoño e invierno. Dado el éxito de estas cuatro estaciones, también se ha puesto en marcha una ruta de las tapas, que se traslada de los jueves a los viernes.

SERENATA A LOS BALCONES, EN TEROR:

Llegué tarde a presenciar el anunciado y tradicional “Teresa de Bolívar”, en la Villa Mariana de Teror. Estuve presente en el cierre, donde Marcela Moreno, argentina ella, ofreció una parte de su amplio repertorio. Acudía a la Villa con un solo objetivo: pasar una noche distinta con numerosos parranderos que tras el “Teresa de Bolívar”, se reúnen y esperan que se aligere el ambiente para comenzar un largo y serpenteante recorrido por el casco.

“La noche de serenatas” “serenata de los balcones” e inicia en la trasera de la Basílica y, desde el primer compás, poco a poco se van sumando curiosos y participantes, tocadores y cantadores. Todos, sin excepción participan.

El grueso de los parranderos, son naturales de la villa, de la numerosa parranda de Teror, pero vimos participantes de distintos puntos de nuestra geografía… en cada parada desde balcones o esperando en la puerta de sus casas se ofrecen a los participantes un espléndido brindis… cestos que se deslizan desde los balcones o ventanas a los que responden los parranderos con coplas y estribillos. Con canciones de la tierra… dominan las isas… una carretilla atesora los obsequios que se ofrecen y que es el combustible preciso para hacer el recorrido con desenfado… en cada parada… ¡zas! El lingotazo y el gaznate se queda afinaíto como el timple del “colorao” y el relente de la noche aparcado durante un buen rato.

Es, “La noche de los Balcones” uno de los actos, más desconocidos y a la vez participativo, del intenso programa de las Fiestas del Pino. La fiesta se prolonga hasta altas horas de la madrugada… ¡Cómo suenan guitarras y voces en el silencio de la noche…! ¡¡Cómo se alegra el alma, escuchando las coplas de la tierra!!! Y el agudo ingenio de los estribillos improvisados… ¡¡aquí todos los jueves/ admitimos a mujeres! ¡¡ Digan lo que digan/ los pelos del culo abrigan!! , O ¡¡cómo canta esa muchacha/ los pelos como tachas!! o aquel otro ´”parece mentira/ lo que la cuca estira”

Fue, una jornada, para nosotros, inolvidable, en la que pudimos saludar a amigos parranderos o no que tenemos la veleta en la misma dirección…

Poco a poco, las prohibiciones han ido arrinconando a nuestras costumbres y tradiciones y, claro, parrandas y serenatas cada vez son menos. La noche, para el descanso. Se suele decir en tono de sentencia. Al final, aparecen las disposiciones rigurosas en las que se prohíben incluso, que en horas nocturnas canten los panaderos porque puedan turbar el descanso de la vecindad.

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 19 de enero de 2017

MARGAREOS, PARRANDAS Y SERENATAS

Terminada la guerra y hasta bien entrado los años 60 del pasado siglo, el folclore musical de las islas estaba casi moribundo... Durante ese período un obstinado oficilismo, el rigor de la censura se empeñaba en airear dentro y fuera, un folclorismo disfrazado de tópicos y banales reclamos turísticos.

Considerándose la época y se mire como se mire, poner en marcha cualquier iniciativa que pudiera romper o rozar lo establecido o no era empresa fácil o tenía los días contados... Eran momentos delicados en la vida política del país... Era una época de mucho silencio por un lado y mucho ruido por otro... Una época en que prohibir era gobernar...

Una noche de 1.971, como otras tantas tenía lugar en Guanarteme, una reunión de amigos que coincidían en una misma afición: La música. La de aquí y la que llegaba de la otra orilla... guitarras y timples, copas y coplas, isas y joropos, estrechaban lazos latiendo en un único y mismo sentido..

Y así fue... Nació “tenderete” coincidiendo con la víspera de las fiestas del Pino en el año 1.971... ¡¡hace la friolera de casi medio siglo...!!

Y Tenderete comenzó con una parranda, con solistas, y personajes destacados que recalaban por la isla despertando el amor por nuestro folclore y la música popular...

Recuerdo que andábamos por las islas como penitentes buscando grupos, solistas de ayer y de siempre... Valentina, Juan Betancor, Francisco Morales, Domingo Santana, Juan Quintana “El Claca”, Olga Ramos, Dolores “La Vanidosa”, La familia Rodríguez de Milán, Ángel Cruz “Angelillo”, Antoñita “La Cubana”, Aurora, Santi Fernández, Felipe “El Planeta”, África Alonso, Juan y María... Y la familia tenderete empezó a crecer y numerosos fueron los grupos que se crearon en los más apartados rincones de nuestro archipiélago...

El interés que despertó tenderete, se transformó al momento en una aceptación entusiasta, que llevó al programa a calar en lo más hondo del sentimiento de nuestro pueblo canario...

Pero en verano de 1.973 Tenderete estaba situado en el punto de mira de los gobernantes de la época y el programa tenía dibujada la muerte en la cara... También, estaba abierta la fosa donde se entierran nuestras costumbres y tradiciones...

“Tenderete”, sí: era culpable. No era sospechoso de nada, pero sí culpable de todo, en aquellos tiempos en que prohibir era tanto como gobernar... Tenderete, fue suprimido de la programación durante casi once años...

Y cosa curiosa. La maquinaria del poder queriendo matar al programa logró lo contrario: darle vida... y Tenderete se convirtió en mártir, mito y leyenda... y los mártires y los mitos, ni mueren ni se olvidan....

...Todo esto viene a cuento porque hace unos días, desde la villa mariana de Teror, me invitaron a que participara en unas jornadas sobre folclore, en el apartado de “Parrandas y Serenatas”. Gustoso, acepté la invitación y sobre la marcha comencé a buscar datos, apuntes, historias, declaraciones y todo lo que estimé oportuno para dar una charla ilustrativa salpicadas de anécdotas y curiosidades... Sin embargo, como dice el refrán “el hombre propone y Dios dispone·”, con todo el material seleccionado me surgió un inconveniente y no pude asistir.

Sin embargo como considero interesante, estos apuntes los hago públicos. 

Y así, pretendía iniciar la charla:

“Echando la vista atrás, leí detenidamente el comentario de Diego Cuscoy donde decía que el bucio, llegó a estas islas porque era un inapreciable bien del hombre. Un testimonio de su laborioso y dramático vivir...

Anduvo siempre por los riscos, en lo alto de las atalayas, al borde de los barrancos alargando su voz para acortar distancias con su serpentina musical.

El bucio, la caracola, la bocina, sirvió para avisar de las entradas y salidas del trabajo, para alertar de peligros y visitas no deseadas, para convocar a fiestas... También se usó como arma cruel y despiadada para censurar conductas indecorosas que atentaban contra la moral y el orden establecido...

Hoy, debido a los modernos sistemas de comunicación, el bucio ha quedado en desuso pero aún continua vivo en la memoria de nuestros mayores...

Recuerdo que el margareo, -según nos definió Flora Lilia Barrera- era una vieja costumbre de poner en público y entredicho la honra de una mujer y el honor de un hombre. Para llevar a cabo esta acción se aprovechaba una noche de poca luz y una voz anónima empezaba a oírse desde un promontorio cercano al pueblo...

El bucio, con su resonar profundo, quebraba el silencio y acaparando la atención de los vecinos... luego las voces, falseadas, se encargaban de señalar y difundir con crudeza y escarnio a los autores del desorden... De esa manera mujeres de dudoso comportamiento, viudos y viudas, ladrones y aprovechados fueron públicamente censurados.

Las voces que iba a margarear solían tomar pimienta picona, de esa de la puta la madre, para que la voz saliera finita e irreconocible...

Esta practica se mantuvo muy extendida hasta principios de la guerra civil...

Hace un tiempito, para la serie etnográfica de Televisión Española en Canarias, hicimos un largo recorrido tendente a levantar un documento sobre el desarrollo de las Cencerradas, Lloros, Margareos, caracoladas y coplas que con todos estos nombres se conocen en Canarias...

Continuó diciéndonos, lo bueno, lo malo, lo bonito, lo feo... eso no existía... solo existe lo que se propaga... porque en aquellos tiempos lo bonito es que una mujer fuera honrada y no tuviera ninguna mala nota... en cambio hoy si llega a los 16 años sin contacto sexual es una idiota...

Las coplas, los margareos se celebraban coincidiendo con la muerte de un animal: un mulo, un caballo, un camello, se hacía un reparto ficticio. Estos animales eran, en la época a la que me refiero principio del siglo pasado, de alto valor para la subsistencia de la familia. Su pérdida, era un auténtico drama para la precaria economía familiar. Hermenegildo Socas, en Icod de los Vinos, era el autor de las coplas, humorísticas y críticas.

Para llevar a cabo estas denuncias de conductas indecorosas Ranchos, grupos, parrandas de amigos se reunían en secreto y amparados en la oscuridad de la noche, lanzaba unos voladores y seguidamente hacían sonar el bucio... Recordaba Hermenegildo Socas aquella ocasión en que escribió sus últimas coplas...

Y SALIO TIA TOMASA
CON SU OJO DE CRISTAL
DICIENDO QUE SIENTE MUCHO
LA MUERTE DE SU ANIMAL.

Como era tradición en todos los pueblos los jóvenes que no estaban de acuerdo con determinado matrimonio bien sea por la conducta de la chica, por ser forastero el novio, en caso de matrimonio de un viudo o por cuestión de edad, los jóvenes subían a lo alto de la loma y empezaba a pregonar las faltas, ciertas o no, de la joven que iba a casarse.

Según cuenta Alberto Galván Tudela, a principio del siglo pasado, terminaron los lloros con un hecho trágico que tuvo por escenario Taganana... Se celebraban los esponsales, el novio era militar e iba armado cuando empezaron los lloros... El militar espoleado por familiares y amigos y vecinos advirtió:

¡¡Si tiro mato !!!

¡¡Hágalo !!!. ¡¡¡ Mate !!!

El militar disparó matando a uno de ellos....


Tras el suceso llegó la prohibición para dar cencerradas, vulgarmente llamadas lloros, así como disposiciones sobre parrandas, serenatas, ruidos y nocturnos...

ALFREDO AYALA OJEDA

martes, 13 de diciembre de 2016

TIEMPO DE RANCHOS DE PASCUAS

Los Ranchos de Pascuas, aparecen como una variedad de los Ranchos de Ánimas y reciben su nombre por aparecer en Navidades... Las letras originales que interpretaban referidas a los difuntos, se han cambiado por otros sobre la Virgen y el Niño Dios... También, con el paso del tiempo, han ampliado el número de instrumentos sumándose a panderetas, sonajas, triángulos y espadas, instrumentos de cuerdas como timples, bandurrias y guitarras...

Para mejor comprensión del lector debo decir que en los siglos XV y XVI, llegó a la isla de Lanzarote la tradición de los Ranchos. Llegaron de la mano de los Franciscanos y desde ahí se extendieron por el Archipiélago. La nueva sociedad, tras la conquista y colonización, el factor religioso se impuso como elemento fundamental de cohesión y fusión. Los Ranchos de Ánimas recorrían las calles de los pueblos para recoger fondos para abonar a la iglesia las misas de los difuntos...

Para el pueblo llano, tan religioso y honrado como carente de recursos, cumplir el ritual de la propia muerte y la de sus familiares, era grave problema. No bastaba la tierra para proporcionar merecido descanso tras una existencia agobiada por estrecheces, penurias y esfuerzos sobrehumanos. No. Las ánimas exigían oportunas celebraciones religiosas para alcanzar un adecuado reposo eterno. Eso era caro, los gastos seguían agobiando al pobre tanto en su vida como en su muerte y el humilde se veía cargando el saco de la pobreza toda la eternidad…

El Rancho de Ánimas, salían de ronda el día 1 de noviembre con el propósito de recaudar limosnas para las ánimas benditas… Lo hacían noche tras noche, hasta el día 13 de diciembre, festividad de Santa Lucía, en que el rancho, se convertía en rancho de Pascuas y comenzaba a cantar la Natividad de Jesús. Los recorridos por las calles del pueblo terminaban el día 2 de febrero, festividad de la purificación de la Virgen de las Candelas o de Candelaria.


Distintos son los Ranchos que aún perviven en el Archipiélago: Los Arbejales (Teror), Tiscamanita (Fuerteventura), Valsequillo (Gran Canaria), etc.
La última vez que tuve ocasión de grabar al rancho de Teguise, fue en el interior de la Iglesia. Había realizado todos los preparativos para un documental sobre el Rancho de Teguise. Grabé las cuatro partes que abarcan su actuación: Primero, el “corrido”, pausado, ceremonial marca el camino anunciando el sagrado nacimiento de Jesús... Después “El Salto” que revela la alegría de los pastores por la Navidad...Seguidamente desechas y Pascuas... El canto y la música que interpretan es de aparente monotonía realzando el sentido solemne, poético y fervoroso.


Los pastores, danzando ejecutan graciosos y respetuosos saltos y sentidas reverencias al niño Dios. Durante esa danza nunca le dan la espalda al niño.
Los Ranchos son una de las joyas folclóricas de nuestro archipiélago y todos, sin excepción, debemos conservarla.

ALFREDO AYALA OJEDA

lunes, 12 de diciembre de 2016

SOBRE “LAMENTOS Y LLORONAS”

Siempre, siempre, cuando le doy vida a un programa quedan al margen de imágenes y textos aspectos notables que, por ritmo o por no desviar la atención de la línea documental, quedan depositados, como arrinconados, en la memoria del autor...

Hoy, repasando algunos programas de la serie etnográfica “Senderos Isleños”, grabada y emitida en la última década del pasado siglo, me tropiezo de bruces con el grato recuerdo del fenomenal intérprete Ico Arrocha, en aquella ocasión en que se brindó para que pudiéramos recoger el documento de “Lamentos” o “Lloronas”, una antigua tradición que se mantenía viva (1.992) en la memoria de Rafael, que heredó de su señor padre Juan El Canario... Son coplas que interpretaban hombres y mujeres a ritmo de isa en “La Tiñosa”, hoy Puerto del Carmen, isla de Lanzarote...

Foto: Rafael, en genial interpretación de “Los Lamentos o Lloronas”

Las isas “lloronas o lamentos”, fueron un modo de expresar el dolor de la sufrida gente de la costa, por los escasos frutos o bien por la pérdida de algún familiar o amigo en las largas jornadas de pesca...


Foto: Ico Arrocha, dirigiendo la parrandita que nos facilitó el valioso documento

Ico Arrocha, del que guardo un grato recuerdo, nos facilitó todos los preparativos para recoger esta reliquia documental, magistralmente interpretada por Rafael y secundada por otros componentes de la parranda con destacada ilustración... Él, montó la parrandita, seleccionó el lugar de grabación y no contento con ello, hasta hizo de tocador y acompañó con su voz...

Nota: Para ampliar estos datos y ver el documento completo pueden buscar en internet, SENDEROS ISLEÑOS LOS NOVIOS DEL VOLCÁN...

ALFREDO AYALA OJEDA

sábado, 10 de diciembre de 2016

“LA SANTA” EN TÍAS, LANZAROTE

El tiempo, se quiera o no, vuela. Hoy, recordando mis andanzas por dentro y fuera de nuestro Archipiélago, me viene a la memoria aquel encuentro afortunado, con un grupo de jóvenes que con tesón había decidido, mantener viva una tradición heredada de sus padres y abuelos y que, poco a poco, preocupados porque esta tradición tenían los días contados querían mantenerla viva...

El equipo de Senderos Isleños, en su cuaderno tenía registrada las más diversas tradiciones. Algunas ya habían dejado de existir y tuvimos que acudir a la memoria de nuestros mayores para recrearla e intentar recuperarla.

Y así, un día víspera de las Pascuas, con el nacimiento montadito en distintos lugares nos dirigimos para atender la llamadas, el ruego encarecido de Julio Rodríguez que se había enarbolado la bandera para recuperar la vieja tradición de “la Santa” que no es otra que Santa Lucía...

Nuestro recorrido para documentar el capítulo de “Los Novios del Mojón”, había sido amplio. Recuerdo aquella mujer mayor que, mientras hacía sus artesanas rosetas me decía: “Yo trabajaba cosiendo o bordando todos los días del año. Las fiestas no contaban. Pero cuando llegaba el día de Santa Lucía pues ese día era de recogimiento, no se podía enhebrar una aguja, coser, ni uncir los animales. Era fecha que se respetaba...”

Una preciosa y efectiva tradición popular: “La Santa”. Uno de los juegos de relaciones más propios y entrañables de la isla. La investigación y el laborioso trabajo de Julio Rodríguez unido a un grupo de jóvenes de la zona ha podido salvar a la Santa del olvido y, posiblemente, de un absurdo menosprecio en que se encontraba.



Y al caer la tarde, nos desplazamos hasta el lugar siguiendo las señas que nos había facilitado el amigo Julio Rodríguez. Allí estratégicamente preparado una veintena de gente joven, con todo ensayado y medido, empezó el juego... Todos, en corro, mientras la sagrada imagen, adornada con flores silvestres, y una tenue luz procedente de una palmatoria daba sentido reverencial al lugar... 

Primero, jugando a las prenditas donde el acercamiento entre los jóvenes, tal como ocurría en las “velas de paridas” y en otras manifestaciones populares, se producía ese acercamiento entre los jóvenes favoreciendo unas relaciones...

Después de distintos juegos y algunas coplas que despertaban la curiosidad entre mujeres y hombres... Una copla y un responder escuché aquella tarde/noche, en Tías:

ELLA
Ayer tarde me dijeron
que tu no me querías
pero mi gato de mi casa
me miraba y se reía.
ÉL
Cuando paso por tu casa
parto el pan y voy comiendo
para que tu madre diga
que por ti me estoy muriendo.

El encuentro, la reunión, subía de tono... Llegaba la música, y la parranda animaba a los asistentes y para no pecar a la Santa se le daba vuelta y se ponía de cara a la pared y así, ojos que no ven... ya saben...

Pero dentro de esta festividad de Santa Lucía, en el sur de Gran Canaria se celebra con un fiesta de hermanamiento entre Suecia y Gran Canaria. Y aquí, en Santa Lucía de Tirajana, se efectúa el hermanamiento que tiene una larga purriá de años...

Y el día 14, en el mismo municipio se celebra el juicio del Haragán o el machango como popularmente se le conoce. Allí, en público, los letrados condenan al hombre o mujer que representa todos los defectos: Aprovechado, Ladrón, falso... Siempre, el resultado es el mismo. Condenan a la hoguera al Haragán...

Nota: La recreación de estas estampas del ayer cercano pueden verlo en internet: Senderos Isleños Los novios del mojón.

ALFREDO AYALA OJEDA

miércoles, 7 de diciembre de 2016

FALLECIÓ JULIO “EL TIZNAO”

Julio, fue todo un personaje. Caprichoso en ocasiones pero todo un personaje. Me lo presentaron cuando empezó a despuntar este nuevo milenio. Lo conocí, cuando buscaba por distintas bodegas tinerfeñas, un lugar que se pudiera acomodar a las necesidades de un programa dedicado al folclore y a la música popular. Julio, valgan verdades, me brindó toda clase de facilidades... Y, en su generosidad, me dio la posibilidad que aquel pequeño lagar pudiera adaptarlo para hacer realidad “La Bodega de Julián”...

Desde ese momento, en justa correspondencia, le permití que estuviera en el plató al comienzo y al final del programa. Incluso que se bailara las isas finales del programa...



Llamaba la atención, que cuando todos los invitados al programa se maquillaran, él, como si fuera un solista, se ponía en el sillón de maquillaje para que lo dejaran como un pincel.

En cierta ocasión, aprovechando los recursos que se me ponían al alcance, hable con él. Quería, en La Laguna, hacer unas tomas para un programa documental etnográfico sobre la cura de la hernia. Tenía documentación sobre un drago en una finquita que se usó, tiempo atrás, por los vecinos del lugar. Pero el tiempo y la maleza, lo tenían oculto, lejos de la mirada de curiosos... Hablé con él y me consiguió otro amigo, también fallecido y nos pusimos manos a la obra. No fue un trabajo fácil, pero al final, lo conseguimos y pudimos ver y comprobar que las huellas dejadas por quienes padecían de hernia, seguían impresas en el tronco del legendario drago.

Otras veces, llegaba “caliente”, contrariado... “Tengo que hablar con usted”, me decía..
¿qué pasa Julio? ¿Algún problema?
Hombre, pues sí. La gente, los amigos, cuando me ven por ahí paran sus coches y me dicen: “Julio, tienes que salir más en la tele”.
Pero Julio, si eres el primero que sale y a veces te sientas entre el público y el realizador tiene instrucciones de sacarte unas cuantas veces, le dije... Y le añadí. Nada pues ahora saldrás dos veces en el programa. Así que prepara las jarras de vino y en paz...

Así era feliz. Y, la verdad, costaba poco rodearlo de felicidad.

Julio “El Tiznao”, un amigo y un enamorado de las cosas de la tierra.

Descansa en paz viejo amigo.

ALFREDO AYALA OJEDA