martes, 26 de diciembre de 2017

DORAMAS, HIZO LA GESTA

La lucha canaria, no solo es arte y deporte: es mucho más. En la lucha, se encierran otros muchos valores que quizás, con el paso del tiempo, se han ido diluyendo. Pero estos ordenes cambiantes cuando aparece un joven o veterano luchador haciendo la gesta de quedarse invicto sobre el terrero, como por arte de magia nos transportamos al pasado y volvemos a encontrarnos en esos momentos en que el hombre, solo sobre el terrero, gallardo, con los brazos cruzados, permitía el agarre a su rival antes de comenzar la brega...  Al luchador, no le mueve, cuando se planta en el terrero, nada más que salir a defender no solo su honor, sino el de su equipo, su barrio, su pueblo, su isla… Sabe que en el terrero es donde se miden los hombres y donde juega un papel primordial el arte, el valor, la fuerza… Defender el terrero es la máxima del luchador; el sueño, quedarse en pie, invencible, para convertirse en el “As” de moda. Hoy, como ayer, como siempre quedarse en el terrero después de dar en tierra con sus rivales equivale a ganar respeto y admiración. El mismo respeto y aclamación popular que tuvieron otros muchos luchadores que se recordarán siempre. Tal es el caso de José Rodríguez “El Faro de Maspalomas”, Dominguito Mederos, Alfredo Martín “El Palmero”, don Ramón Méndez, Francis Pérez “Pollito de la Frontera”, Orlando Hernández “El Estudiante”, Joaquín Rodríguez “Pollo de Uga”, Heraclio Niz “Pollo de Arrecife”, El viejo Camurria, Pollo de Maguez, Juan Barbuzano…

Hace unos días, todos los medios informativos sin excepción, se centraron en un chiquillo de 17 años, de nombre Doramas, que pasó del anonimato a “poner patas arriba” el terrero de “Los Molinillos”. Ocurrió esta hazaña, en la final de Segunda Categoría, disputada entre su equipo el Roque Nublo y el Castro Morales.

Ni el joven luchador lo tenía previsto, ni tampoco el más optimista de los seguidores del Roque Nublo, podía imaginar a un espigado chiquillo que momentáneamente aparcaba en pleno periodo de exámenes sus libros de estudio, saltara al terrero y diera en tierra, uno tras otro, con los mejores luchadores del equipo contrario para fijar el resultado en 12-11.

Y por esta hazaña del joven Doramas Infante, me vino a la memoria aquella crónica que he releído en distintas ocasiones sobre la lucha histórica de “La Media Montaña”, entre los bandos Norte y Sur de Tenerife y en la que participaron en el año 1834 nada más y nada menos que 430 luchadores y en la que el luchador Juan González “Cartaya”, se quedó en el terrero. La copla, el canto de la gesta, quedó escrita para los restos:

CARTAYA VINO DE GÜIMAR

A LUCHAR A CANDELARIA

SE ESCARRANCHÓ EN EL TERRERO

Y NO HUBO QUIEN LO TUMBARA.


ALFREDO AYALA OJEDA

domingo, 17 de diciembre de 2017

POR SAN ANDRÉS, EL VINO SALUD ES

Hace unos días, junté una buena tacada de letras para hablar de San Andrés, en el municipio de Icod de los Vinos y sus alrededores. También citaba que el programa que cree y dirigí durante dos lustros titulado “La Bodega de Julián”, fue fruto de un repentino encuentro en el interior de una bodega de esta zona, con un puñado de parranderos que animaban la noche mientras algunos valientes, de manera espontánea, se arrancaban con isas, folias o malagueñas… No cayó en saco roto todo cuanto vi y escuché en aquella visita por las distintas rutas del vino.

Hablé en el artículo de San Andrés, cuando en torno a la prueba de los caldos los chiquillos, en galopadas sobre unas tablas ,cuidadosamente, engrasadas, se deslizan por las pinas calles de San Juan de la Rambla, la Guancha, Icod, etc. Rememorando aquellos traslados de barricas y toneles desde los altos de estas localidades hasta el mar… Esos días, la zona huele a rozaduras de madera y adoquines y a vino, porque es el vino, el día 30 de noviembre, el que marca la culminación de la fermentación de los caldos… Ya lo decía el sabio Salomón, que el vino alegra el corazón. Pero son ricos y variados los dichos: “El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre” otro dicho sanador: “El vino en jarro, cura el catarro” y hasta existen otros que dan mesura: “Beber con medida, alarga la vida” o “Vino añejo, es leche para el viejo”… También las coplas sobre el vino son abundantes. Recuerdo aquella que cantaba el extraordinario cantor Dacio Ferrera: “Somo amigos completos/ en alegre reunión/ que beben vasos repletos de vino/ de un vino de bendición.”

Embargo, las fechas de apertura de bodegas o la prueba de los últimos caldos tienen diferentes fechas según la isla. En la isla de El Hierro, en la festividad del “pequeñito y barbudito” San Simón, a finales de octubre tiene lugar una de las fiestas más intensas del archipiélago. Una fiesta donde se sabe cómo se inicia pero se desconoce como termina. Después de la prueba de vinos y el desayuno comunal, la procesión de San Simón y las frenéticas danzas de los bailarines herreños. Son 48 horas vividas casi sin respiro y se ofrecen a los componentes de la numerosa parranda y de los visitantes tragos de un vino valiente y hasta se puede probar el famoso vino de las vetas… En la isla de La Palma, el 11 de noviembre es el momento señalado, para continuar con una vieja tradición que llevaron los portugueses en el siglo XVI, y que se basa en “jurar” o agujerear las pipas del vino nuevo y comer castañas, papas, boniatos, pescao salado, mojo y el cochino de donde llega el dicho de “A cada cochino le llega su san Martín”. Poco a poco, se forman las parranditas y suenan por apartados rincones la serpentina voz de bucio, que anuncia la fiesta.

Pero este inicio de la presente croniquilla, es el preámbulo de la fiesta de san Andrés, en la sedienta isla de Fuerteventura. San Andrés, es el patrono de los labradores de Fuerteventura, desde 1.608, debido al sorteo que el 17 de marzo de ese año se realizó entre todos los santos del calendario. Desde entonces, el último día de noviembre numerosos fieles y curiosos, desde todos los rincones de la isla majorera se dan cita en la Vega de Tetir, para celebrar su festividad y entre cantos y rezos, implorar esa deseada lluvia que calme la sed de hombres, animales y campos. Dice el refranero popular o la voz del pueblo, que “Si no llueve por Santa Catalina o para San Andrés, malo es”.  Son fechas claves Santa Catalina, día 25 noviembre y San Andrés, día 30 y si no se recibe la visita de las lluvias en estas fechas, el año es ruinoso para la agricultura.

Fuerteventura, me contaba el gran estudioso Paco Navarro Artiles que las mejores tierras de cultivo en esta isla, están en el mar arrastradas por las lluvias y por la falta de recursos. Me hablaba de las hambrunas, de la emigración y añadía que hasta los alisios, al ser una isla llana, pasaban de largo sin apenas lamer la tierra.

Por eso, cuando las lluvias se retrasaban, había que distraer la atención de algún animal de carga, para usarlo en el transporte de agua o las mujeres desplazarse unos kilómetros a pie, para ir en búsqueda del agua y así, cubrir las necesidades más elementales.

Paco Navarro, me hablaba de aquellos principios del siglo pasado, en que los hombres se reunieron junto a la iglesia, para pedirle cuenta a San Andrés y se le amenazaba con que si continuaba haciendo oídos sordos a sus justas peticiones, lo enriscaban por una de las montañas, entre Tetir y Tefía.  Otro grupo que argumentaban que su fuerza era la fe y que esa falta de convicción de algunos, era la causa de la sequía. La escaramuza continuaba y la imagen era trasladada hasta el lugar de sacrificio, donde continuaba el juicio entre unos y otros hasta terminar dándole un plazo al Santo para que trajese la lluvia. Paco Navarro, incluso habló que según sus apuntes en cierta ocasión llegaron hasta desterrar al Santo hasta Betancuria…

Hoy, la tragedia, la sequía continúa acechando, por los distintos rincones de las islas. Sin embargo, la gente joven, ha convertido esta trágica historia, en una fiesta, que no se deben perder. Un detalle sobre esta peculiar fiesta, y es que algunos participantes, llevan paraguas, por si llueve.

En el interior de la iglesia se canta esta:

Todo el valle de Tetir
llorando está de dolor
desde el Time a la Asomada
ya todito se secó.
ya Guisgey y la Matilla
Sordo y Tamariche
están con Rincón y Ampuyentilla
barridos del vendaval.

O esta otra que sirve de anuncio para los espectáculos de folclore:

 Escúchanos San Andrés 
que ya más no te rezamos,
o nos traes pronto la lluvia
o aquí mismo te esriscamos.

San Andrés, no solo está vinculado al vino. También es patrono de los agricultores, a quienes los vecinos majoreros, le rezan para lleguen las lluvias para que vivifiquen sus campos.

En La Isla de El Hierro, también tiene San Andrés sus curiosidades, pero eso, mejor, lo dejamos para otra ocasión.

ALFREDO AYALA OJEDA

miércoles, 29 de noviembre de 2017

FIESTAS DEL RUIDO: TABLAS Y CACHARROS

Las fiestas del ruido ya están AHÍ. Viene celebrándose desde hace tiempo por los distintos rincones de Icod de los Vinos, La Orotava, Puerto de la Cruz y otras muchas localidades. Son fiestas ligadas al vino y en las numerosas bodegas norteñas, casi en soledad, rugen los caldos hasta conseguir el punto justo. Recuerdo, en esa época cuando saboreaba un vino de bendición, junto a mi inseparable Sergio Correa, en un rincón de una de las tantas bodegas que visitamos que, Sergio comenzó, ante la insistencia de los allí presentes y envalentonados por el ambiente que se respiraba, a regalarnos una larga retahíla de chistes y anécdotas sobre el vino. Y tengo en la memoria casi tatuado, uno que se largó Sergio Correa y que posteriormente contó en La Bodega de Julián… El chiste, decía así:

Dos amigos, acodados en la barra de un bochinche, uno al otro le pregunta:

-Oye, a ti que te gusta más: El vino o las mujeres.

Y la contestación no se hizo esperar: ¿Qué vino? ¿El tinto o el blanco?

Aquella noche, por las empinadas calles de Icod, vimos a numerosa concurrencia, en alocada carrera, deslizarse hasta terminar con el frenazo brusco al final del recorrido. Suele haber lesionados, pero todos se entregan con mucho entusiasmo.

Para correr las tablas, no hay edad. Los pequeños, desde que empieza a despuntar el mes de noviembre, empiezan a poner a punto, sus tablas. Pero para ello entre la cantidad de modelos que se unen a este encuentro festivo, los he visto hasta sentados en una cajita de yogur, haciendo las delicias de los visitantes y conocidos…

En el Puerto de la Cruz, en plena zona turística, los visitantes con los ojos como platos no dan crédito a semejante ruido. Toda clase de latas, neveras, lavadoras, bañeras, cadena de latas de refrescos o la simple chapa de una botella de agua, sirve para participar en las fiestas. Después, unos vasos de vino de la zona, unos chicharros a la brasa o unas castañas tostadas, que ofrecen los numerosos ventorrillos instalados por los alrededores.

Son, como decía las fiestas del ruido. Unas fiestas que se deben al arraigo del vino en la zona norteña. Son fiestas que se cuentan solas y, lo cierto es que van siendo escasas, las fiestas populares que, por auténticas, no precisan expertos en marketing, ni elevados presupuestos económicos y tampoco, influyentes padrinos que las organicen. Lo original, aquello nacido del ser y del sentir popular, que se genera sano y nace para una larga vida, rebosante de vigor y de alegría no hay quien, sea capaz de pararlo o de manipularlo. Es la fiesta del pueblo y poco o nada tienen que ver las arcas municipales. Son fiestas que nacen del pueblo, que las sostiene el pueblo y que las disfruta el pueblo…

ALFREDO AYALA OJEDA

domingo, 19 de noviembre de 2017

REAPARICIÓN DEL "RAMÓN JIMÉNEZ"

La lucha canaria, siempre me cautivó. Quizás mi afición a la lucha se deba un poco a la herencia que me dejó mi padre y el otro poco, al contacto con los más destacados, de la época en la que me ha tocado vivir: don Justo Mesa, de Maspalomas, Alfredo Martín “El Palmero”, Juan Suárez, Antonio Navarro “El Canario”, Orlando Hernández, Abel Cárdenes, Salvador Díaz “Pollo de Anzo”, José Pulido “Camurrita”, Heraclio Niz “Pollo de Arrecife”, Evaristo Perdomo, Tino Dieppa, Luzardo “Pollo de Máguez”, La dinastía de Los Molina, Vicente Román, Los Calabazas, Los gemelos del Adargoma, Pollo de la Plaza, etc.… Cada uno con su historia, con sus anécdotas, con sus curiosidades. Quizás por eso, cada vez que alguien me toca el tema de nuestra lucha canaria, afloran los recuerdos…

Hace unos días, en el paseo del colesterol me tropecé con un amigo de siempre: Salustiano Álamo, un noventón que, desde siempre, estuvo vinculado a nuestro viril deporte. Yo lo recuerdo, como presidente de su Ramón Jiménez, acudiendo a mi casa, en las Alcaravaneras, donde estaba situada allá por los cincuenta y muchos, la federación de lucha de Las Palmas que, por ese entonces, estaba vinculada a la Federación Española. Era, el Ramón Jiménez, uno de los clubes punteros de la provincia de Las Palmas y tal era la afición y el empuje del club, que se puso en marcha la construcción del primer terrero cubierto de Canarias.

Muchos saben, y si no, yo lo cuento, que, en numerosos municipios, los terreros eran un solar, con cantos o tablas, para intentar acomodar a los aficionados y un bidón de agua, con manguera para el aseo de los luchadores. A partir de ahí, se empezaron a cubrir los terreros en el archipiélago y Televisión Española comenzó a retransmitir el programa La Luchada.

Pero el Ramón Jiménez, desapareció de mapa y la lucha, en Guía, quedó abandonada o dejada de la mano de Dios.

El Otro día, vuelvo sobre lo escrito, en ese encuentro con el amigo Salustiano, lo encontré con un brillito ilusionante en sus ojos. Me contaba, la vuelta a los terreros del Ramón Jiménez y me comentó el genterío que acudió a ver la vuelta del equipo. “Yo me llevé – me dijo- dos docenas de voladores y estuve tirándolos para anunciar el comienzo de la luchada” …

Y claro la noticia, porque siempre es noticia la vuelta de un club señero, me remontó a tiempos idos en que “El Zurdo”, un buen luchador de los años cuarenta y poco del pasado siglo, anunciaba los encuentros en el viejo Campo España, con el lanzamiento de voladores. El “Zurdo”, tenía el corazón partío. Su amor estaba al cincuenta por ciento entre la Lucha y el Fútbol. Era victorista hasta la médula y siempre que lanzaba los voladores anunciadores del comienzo de la luchada decía: tengo que luchar deprisa para llegar a tiempo al fútbol…

El Ramón Jiménez, ha vuelto con la intención de rememorar viejos tiempos y eso, la reaparición de un club de gran categoría es siempre noticia.

¡¡Bienvenido!!

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 2 de noviembre de 2017

LAS COSAS EN SU SITIO

Hace unos días, pero viene siendo tónica habitual, me encontré en las redes sociales una copla. No tendría importancia si fuera una composición de medio pelo, pero cuando es una obra de alto nivel escrita por uno de poetas más destacado del romanticismo, pues no me queda otra que encenderme un poco… Y, como me considero un hombre respetuoso, no puedo pasar por alto semejante despropósito, porque la quinteta pertenece a don José de Espronceda y está extraída del poema: “Hojas del árbol caídas” … se extraiga una parte y se publicite como de autoría popular y se queden tan pancho...

La quinteta extraída dice:

Hojas del árbol caído,
juguetes del viento son,
las ilusiones perdidas 
¡ay! son hojas desprendidas
del árbol del corazón (Popular)

El poema completo publicado en el siglo XIX 

Hojas del árbol caídas

Blanca nube de la aurora,
teñida de ópalo y grana,
naciente luz te colora,
refulgente precursora
de la cándida mañana.
Mas ¡ay! que se disipó
 tu pureza virginal,
tu encanto el aire llevó
cual la ventana ideal
que el amor te prometió.
Hojas del árbol caídas
juguetes del viento son:
las ilusiones perdidas
son hojas ¡ay! desprendidas
del árbol del corazón.
¡El corazón sin amor!
Triste páramo cubierto
con la lava del dolor,
oscuro inmenso desierto
donde no nace una flor.
Distante un bosque sombrío,
el sol cayendo en la mar,
en la playa un aduar,
y a lo lejos un navío
viento en popa navegar;
óptico vidrio presenta
en fantástica ilusión,
y al ojo encantado ostenta
gratas visiones, que aumenta
rica la imaginación.
Tú eres, mujer, un fanal
transparente de hermosura:
¡ay de ti! si por tu mal
rompe el hombre en su locura
tu misterioso cristal.
Mas ¡ay! dichosa tú, Elvira,
en tu misma desventura,
que aún deleites te procura
cuando tu pecho suspira,
tu misteriosa locura:
que es la razón un tormento,
y vale más delirar
sin juicio, que el sentimiento
cuerdamente analizar,
fijo en él el pensamiento.

Las cosas, claro, hay que dejarlas en su justo sitio…
¡Hasta pronto!

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 19 de octubre de 2017

POETAS Y COPLAS...

Menudo gustazo me he dado en este puente de octubre navegando por coplas, sentimientos y dichos de distintos poetas y escritores.
Algunas brillantes y otras no tanto, pero que de una u otra manera flota la gracia, la venganza, la socarronería, el lamento y la conclusión que no siempre la sociedad juzga al igual, con idéntica vara de medir. “No es lo mismo – me decía un amigo en tierras venezolanas- que uno tenga un (avance) fuera del matrimonio a que lo tenga un ricachón. Si el pobre la tiene es su amante, su querida, pero si la tiene el rico, es su amiga”.

Y, claro, no le falta razón. La voz popular, incluso, lo acentúa con sus dichos o coplas como esta extraída de la “Jota de los títeres” (Ronda segoviana):

Cuando un pobre empina el codo
Lo llaman borrachón
Cuando un rico se emborracha
¡qué malito está el señor!

O el lamento escatológico, que se desencadena fruto de la impotencia…

“¡¡Unos cagados y otros paridos!!”

También este otro dicho que denuncia la diferencia social:

“Hay quien mea en cacharro y no suena; y quien mea en lana y truena” …

En el programa que creé y dirigí durante una década para Televisión Canaria “La Bodega de Julián”, uno de los componentes de la larguísima y divertida familia “Los Parrandas” se largó una copla de polca que nos refresca la flema de aquél ingles que estando de vacaciones, telefónicamente, le dieron la noticia que sus almacenes estaban siendo devorados por las llamas. Él, sin descomponerse, contestó: ¡¡Qué disgusto me voy a llevar cuando regrese…!!

Bueno pues Ángel, “El Parranda”, cantó:

Cada vez que considero
Que me tengo que morir
Me dan ganas de cagar
Y empezar a repartir.

Pero hay otras variantes a esta copla:

En la puerta del molino
Me puse a considerar
Las vueltas que da el mundo
Y las que tiene que dar.

Otras veces, las coplas suelen ser gráficas, descriptivas. Estampas sencillas, que el poeta dibuja y refleja como las que cantaba el desaparecido folclorista Juan Quintana “El Claca”:

Tengo un croto en el zaguán
Y una palmera en el patio
En la azotea un rosal
Y una cabra en el traspatio.

Pero cuando uno se adentra en las coplas compuestas a partir del sentir popular de Diego Crosa “Crosita”, brota el humor, el ingenio y la ternura…Crosita, estila sentimiento y amor a su isla. Cada cuarteta nos sacude el alma…

"Te vi solita en el Teide
y a tu lado me acerqué,
como estabas junto al cielo
entre dos cielos me hallé."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

“Aunque sufro, a nadie cuento
mis amarguras y mis penas,
porque del árbol caído
hace todo el mundo leña.” Crosita. -

"Las mozas de Tenerife 
usan sombrero de palma,
pa´ansina no encandilarnos
con los soles de sus caras."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

"Infeliz de aquel amante
que al estar junto a su dama,
piensa en encantos del cuerpo
y no le desnuda el alma."

"Siempre será sano el hombre
que tenga, como el isleño,
la lucha por ejercicio
y el gofio por alimento"
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

"Me dejó sabor de lágrimas 
tu besar, cuando partías;
fue sin duda porque lloran
los besos de despedida."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita"

“La folía es un suspiro
Qué triste sale del pecho
El alma de Tenerife
Encerrada en cuatro versos.” 
Diego Crosa y Costa “Crosita”

"Cuando dos bocas se ajuntan
una es piedra, otra islabón,
y el beso chispa que enciende
la yesca del corazón"
(De la Aldea - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

La certera pluma del profesor Valbuena Prat, haciendo referencia al libro “Folías”, escribe: Algunas coplas de Crosita, son verdaderas pequeñas obras maestras, de inspiración popular y sentimiento del paisaje y costumbres canarias” …

No hay nada más que añadir.

¡¡Hasta pronto amigos!!

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 12 de octubre de 2017

COPLAS Y RIFIRRAFE DE “NIJOTA”

Hoy, releyendo, me zambullí a lo largo de la mañana por el apasionante mundo de coplas y autores. En esta andadura encontré coplas conocidas unas y menos conocidas otras. Unas, que solistas e intérpretes la llevan fija en su repertorio repitiéndolas hasta la saciedad. Otras, sin embargo, son como las décimas que tienen una corta vida. 
Leí, bueno repasé coplas de aquéllos inolvidables Diego Crosa “Crosita”, Manuel Verdugo, Juanito Vera Chocho, Manolo Haro, Elfidio Alonso, Dacio Ferreras, Juan Quintana “El Claca”, Garciarramos y otras que dormían en mi blog de notas desde hace algunos años.
Y nada mejor, así lo creo, que empezar con uno de los autores con mayor influencia en la poesía humorística en Canarias: don Juan Pérez Delgado “Nijota”. Se cuenta que el seudónimo de “Nijota” se debe a una novia tacorontera a la que le preguntó: ¿Y que se te ocurre para que yo use como firma en mis publicaciones? Ella, le respondió: ¡Jesús, Juan!, tú sabes, que yo de esas cosas no sé “ni jota”…
Recuerdo que muchas veces, mi padre para el semanario deportivo Guiniguada, que se imprimía allí al pie de las escalinatas del desaparecido cine Cairasco, en Las Palmas de Gran Canaria, me decía: “Alfredillo, vete al estanco y trae el periódico, para publicitar algunas de los versos de “Nijota”. Y allí me sentaba yo, en aquella vieja máquina de escribir a copiar los versos que mi padre me marcaba…

Esta copla de folias
es un ataúd florido,
en donde yace mi amor
al que ha matado tu olvido.

Señora ventorrillera,
qué gracia me hace usted a mí,
vendiendo vino de afuera
como si fuera de aquí”

Timplillo de las islas,
agudo y fino:
Tu trinar sobre el pecho
me pide vino.
¡Zumo de parra
y tú, sietemesino
de la guitarra!

O estas otras de un cliente más caliente que el tubo de escape de un coche de carrera por el “bautizo” de la leche… 

Cuando mida la leche,
venga usté acá, Vicenta,
que hoy le voy a cantar
las cuarenta.

Que usté es una fresca
de su peso se cae.
Usté está bautizando
la leche que me trae.

—Señora: Eso no es cierto.
Que no, que no y que no.
Oiga, ¡muerta me caiga
si la bautizo yo!

—No se eche maldiciones,
que eso ya es un camelo.
Yo compré un pesa – leche
del último modelo.

Y desde hace tres días
lo meto sin cesar
en el líquido blanco
que usté trae a mi hogar.

El tubito, al ponerlo,
desciende una pulgada
y llega a un letrerito
que dice «Leche aguada».

-Oiga, pues yo le juro
que yo agua no le he echado.
Será del alimento
que le echan al ganado.

Está demás señora,
me debe veinte duros
y una es pobre
y pasa sus apuros.

Si yo le echara agua
—que no lo estoy haciendo—
así podría cobrarme
lo que me está debiendo.

—Bueno, sea lo que sea
¡aquí hemos terminado!
Compraré leche en polvo
que dá más resultado.

—Si compra leche en polvo
al fiado no será.
Oiga, y la leche en polvo
¿qué ganado la da?

—Pues… son vacas que hay
en las tierras de fuera
que en vez de tener ubre
tienen una polvera.


Pues hasta dentro de poquito en que traeré algunas otras de distintos poetas…

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 31 de agosto de 2017

CÓMO HAN CAMBIADO LOS TIEMPOS

Me levanté tempranito… Hacía un calor insoportable. Sin embargo, debo reconocer que tengo la fortuna, desde que estoy jubilado, de disponer de mi tiempo y, sobre todo, de una casa cueva que cuando llegan estos calores me refugio en cualquiera de sus habitaciones donde reina un fresquito de envidia… También, tengo una manguera entre parterres donde me doy mis remojones junto a mi negro y hercúleo perro de presa de nombre Volcán…

Ayer, cuando el sol traspuso por esa puerta del cielo que es Agaete, con mi perrita caniche de nombre Luna, fui a dar un paseo por el lugar de costumbre. Al poco, detuve mis pasos en un banquito situado frente a una antigua imagen de nuestra Virgen de Fátima, de la que mi madre era muy devota. Y lo era hasta tal punto que cuando nació mi hermana, la más pequeña, ella se empeñó en bautizarla con el nombre de Fátima… Pero el cura párroco de la iglesia de La Salle, quiso disuadirla con la despectiva frase: “eso es nombre de los moros”… Pero mi madre, sin apenas alterarse le dijo “y de una virgen, también”. Tuvieron sus palabras y al final todo se resolvió con un acuerdo salomónico y le pusieron un socorrido nombre compuesto: Fátima Alicia.

El recinto del colegio de La Salle fue una de las tantas donaciones de don Luis Antúnez. También fue uno de los tantos lugares donde la represión franquista dejó imborrable huella. Ahí, como queriendo pasar la página de olvido, queda este punto negro de nuestra luctuosa historia, un edificio que fue en el pasado punto de detención y torturas. En su interior ocurrió el luctuoso suceso que la sociedad recuerda como “Los 27 de Agaete”, hermanos que pensaban diferente y tras su paso por esta comisaría, nunca más se conoció su paradero…

Afortunadamente, eran otros tiempos…

De recalada, caminando suavecito, como dos enamorados cruzamos algunas miradas con mi perrita… El paseo se había prolongado demasiado y valgan verdades, los dos veníamos algo perjudicados y necesitábamos un descansito… Próximo a mi vivienda, han levantado una hornacina en honor a la virgen de Fátima… Frente, un antiguo banco de madera ofrece acomodo a los vecinos y visitantes para que puedan observar a la virgen y elevarle alguna oración… En el parterre que la rodea, las rosas, olorosas, se muestras exuberantes… También, frondoso, un espléndido mato de romero nos brinda su aroma… Al lado del asiento un pilar de metal que si bien para algunos pasa desapercibido para otros vecinos que sabemos de penurias, calamidades y carencias, significó en un pasado cercano un considerable adelanto. Despuntando los años cincuenta del pasado siglo distintos pilares se situaban en lugares cercanos para que los lugareños pudieran abastecerse de agua potable… Para acarrear el agua del pilar hasta sus casas los niños eran los que se encargaban de esa fatigosa labor. En fila india los niños aguardaban su turno y llegado el momento llenaban las latas del líquido elemento y la transportaban hasta su domicilio con un palo atravesado sobre los hombros del que pendía a uno y otro extremo uno ganchos que las latas… Los niños de antes tenían la obligación o la tarea, según su edad, de arrimar el hombro y ayudar al beneficio de la familia…

Hoy, los niños y no tan niños, poca o escasa responsabilidad tienen en las casas. Muchos, para que presten su colaboración para el bienestar de la familia, les cuesta Dios y ayuda…

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 20 de abril de 2017

TADEO CASAÑAS “MI ABUELO ES EL MEJOR”

Fue un encuentro afortunado... Simplemente, no lo tenía previsto. Surgió sin más en la época a la que voy a referirme... Me había desplazado hasta la isla de El Hierro para entablar un larga charla con los ya desaparecidos folcloristas don Benito y Gregorio Padrón, Juan Pérez y María León, Eloy Quintero sobre la Meda, un canto que languidecía… Quedaban algunos repentistas casi testimoniales como el amigo Vicente Quintero, de Sabinosa; Fernandito Padrón, de Tejeguate y más reciente Goyo, de San Andrés…
Contaba, además, con un guía de excepción: Padrón Machín, cronista de los que ya no se estilan y con el que había hablado largamente, en aquellas primeras instalaciones de TVE, en la Santacrucera calle de la Marina, tanto de aquellos viejos luchadores herreños en sus idas y venidas a la Perla del Caribe, como de la mítica San Borondón o de cantos de trabajo arando, segando, cogiendo higos, cortando hojas, moliendo y como no de la Meda, canto tradicional que, también, acompaña y acompasa la faena agrícola…

Tras una laboriosa localización paramos para almorzar en San Andrés y poco a poco fueron llegando invitados y amigos... Avanzado el almuerzo, el vinillo de la tierra, valiente como él solo, empezaba a “perjudicarnos” y en la picoteada charla hablamos de distintos personajes de la isla: don Ramón Méndez, campeonísimo luchador, del saqueo casi permanente de los lagartos de Salmor, de los nuevos cultivos de piña tropical, de don Rafael reconocido pescador y agricultor de Tigaday, de la referente herreña Valentina “la de Sabinosa”, de don Manuel Hernández “El huído” y, como no, de Tadeo Casañas “El sabio del Hierro”....

De siempre, recordaba a don Manuel Hernández, eterno enamorado de nuestro viril deporte y vecino en el barrio de Las Alcaravaneras (Las Palmas). Con él coincidía, frecuentemente, en los terreros o federación de lucha canaria que, coincidentemente, estaba ubicada en las habitaciones de entrada de mi casa, en la calle Blasco Ibáñez... Con don Rafael, afamado pescador con el que recreé el momento en que la escurridiza y cilíndrica morena trepa, codiciosa, atraída por el zumito de caballa, en busca del rejo de pulpo... Con Valentina tuve esporádicos contactos tanto en Gran Canaria (Tenderete) como en Sabinosa, en un acto que presentó aquel primer locutor televisivo Luis Zárate... Sin embargo, a pesar de la cantidad de desplazamientos que realicé a la isla del Meridiano, nunca había tenido la oportunidad de coincidir con don Tadeo Casañas. Nuestro encuentro, digamos, estuvo aplazado hasta 1.992, en que comenzábamos una nueva serie televisiva titulada “Senderos Isleños” y necesitábamos su colaboración para hacer realidad el capítulo dedicado a la miel, de abeja y palma, así como a la construcción de colmenas de troncos de palmeras...
Tadeo, es hombre de rico vocabulario, perfecta dicción y profundo conocedor de las cosas de la tierra... Sus conocimientos están labrados a base de lectura, observación y diálogo con el medio que le rodea... Aprendió tarde a leer porque en su casa, en la infancia, necesitaban de su ayuda para sacar la familia adelante. Tenía, Tadeo Casañas, un especial sentido del humor... Recuerdo que en cierta ocasión, mientras grabábamos, uno de los componentes del equipo dijo señalando un exuberante árbol: “Ese manzano, es espectacular”... Y Tadeo en clave de humor le contestó: “el que no sabe de frutos come peras de un moral...”

Recuerdo que cuando estábamos localizando lugares para el posterior desplazamiento del equipo de grabación, me encontraba aquejado de una dolencia en el nervio ciático. Cojo, renqueante, a duras penas podía bajar o subir del coche... Tadeo me dijo: eso lo combato yo con la picada de la abeja... y añadió: Cada cierto tiempo dejo que me piquen y así quedo vacunado contra esos dolores... Y ya saben ustedes que cuando uno está así, quejoso y dolorido, todo los remedios que te digan, los pones en práctica... Tadeo trincó una abeja autóctona y dejé que clavara su aguijón en el antebrazo...

Eso sucedió en 1992 y desde entonces, jamás he vuelto a sentirme de aquellos dolores.

Fueron muchos los temas que abordamos... Pero en su cabeza, por esa época, runruneaba el peligro que se cernía sobre la autóctona abeja negra... ¡¡Basta, -decía el sabio Tadeo- para crear una colmena foránea transportar una reina en un cajita de fósforo!!

Se extendía como la pólvora la creencia generalizada entre apicultores o colmeneros, que nuestra abeja, mansa, musculosa, era de menor rendimiento que otras especies. Y poco a poco, esas abejas de pa´fuera empezaron a llegar.... Tadeo, me puso al día en el error que se estaba cometiendo. Por fortuna, se tomaron medidas y al poco, volvió la cordura quedando el tema zanjado...

También el amigo Tadeo Casañas me mostró a la temida araña “La viuda negra”, nombre que recibe porque a veces, tras la cópula, si su pareja no anda lista , termina siendo devorada... La picadura de este tipo de araña es muy temida y tiene fama de que su veneno es una docena de veces superior al de la serpiente de cascabel... El efecto de su picadura en los humanos suele producir parálisis de diafragma, náuseas y dolor muscular... De todas formas su mordedura suele ser fatal para quienes tienen bajas defensas, como los niños o los ancianos... “La Viuda Negra”, es una sub-especie que habita en El Hierro.

Ha pasado los años. Tadeo Casañas “El Sabio del Hierro”, estaba próximo a cumplir su primera centuria... Pero a Tadeo, rico en experiencias y en observación, se le recuerda principalmente porque hace casi setenta años, allá por 1.948, la sequía asoló la isla. El Hierro, masticaba la tragedia...Ganados y tierra, sedientos, sembraban la ruina forzando a los habitantes a la emigración... La población, por aquella época, obligaba a racionalizar el agua que venía en barcos cisterna de la marina, procedente de las islas de La Palma y Tenerife. Era la miseria, la desolación...

Pero Tadeo supo leer en aquellos trágicos renglones, en los que se cernía la tragedia... Estar junto a Tadeo Casañas “El Sabio del Hierro”, es todo un lujo. Nada es banal. Todo tiene sentido... Entonces, me comentó aquella ocasión en que se fue de cacería allá por 1.948. La isla se agrietaba, pozos que no daban agua sino pena y él, con su escopeta, salió para cazar alguna pieza. Agazapado, en una caseta que se había construido como refugio, observó que desde el techo, caían algunas gotas de agua de niebla... A la mañana siguiente pidió a los vecinos algunas planchas metálicas y empezó a colocarlas... Aprovechó las hojas de pita como acequias para conducir las gotas de agua hasta un recipiente... El resultado fue extraordinario... En poco menos de un minuto, más de diez litros se había recogido.... Así, sin más, con el ordeño de las nubes, empezaron a crearse depósitos, seleccionando árboles por su situación favorable para hacer de frontón y atrapar el agua de niebla... Haciendo un paréntesis, recuerdo que allá por 1.981, con Fernando Díaz Cutillas y un equipo del programa Canarias Viva, nos desplazamos hasta la isla del Hierro para hablar con don Zózimo Hernández, guarda forestal que recogía abundante agua en unos depósitos que permitían calmar la sed de los bailarines y romeros, que cada cuatro años acompañan a la Virgen de los Reyes en la bajada...

Recuerdo como ahora mismo el día en que fuimos a ver el árbol santo “El Garoé” y me comentó la historia del frondoso y actual til... Estamos, nos contó al equipo de "Senderos Isleños”, ante el árbol del que más se ha escrito en el mundo... Más que del Ombú de la Pampa, y más que los cedros del Líbano o los Gigantes milenarios de California... Documentado, didáctico en sus explicaciones, pausado, contó curiosidades y contradicciones como la de Abreu Galindo que dijo que el árbol – el antiguo, “El Garoé” que desapareció por el temporal- tenía una bellotas amargas. Por contra, hablando del mismo fruto, Andrés Bernáldez decía que eran dulces... Señalaba Tadeo Casañas que ambos tenían razón pero, seguramente, uno las probó verdes y otro cuando estaban maduras...

No ha sido fácil la vida de Tadeo Casañas “El sabio del Hierro”. No. Desde tierna infancia, su vida ha estado ligada al conocimiento. A la lectura... A mantener con el medio que le rodea ese diálogo imprescindible, para obtener el provecho necesario sin romper el orden establecido por la naturaleza...
A principios del 2006, Tadeo Casañas voló a Madrid para participar, junto a la actriz Concha Velasco en un programa de televisión dedicado a los niños: “Mi abuelo es el mejor”... El premio que le concedieron, fue viajar con su nieto a donde quisiera y lo llevó a Barcelona, donde hacía seis décadas, había vivido la posguerra civil española...

Hoy, enterado de su fallecimiento,. Quiero desde aquí, llorar la pérdida de un personaje que con su andadura por la vida, se ha ganado con toda justicia ser “El Sabio del Hierro”. 

Descansa en Paz.

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 6 de abril de 2017

A MARI CARMEN MULET

Corría el año 1.977, cuando un breve equipo de televisión, con cámaras de cine 16mm y formato doble banda, -todavía no había llegado el vídeo a las islas-, empezamos a trabajar con uno de los capítulos del programa “El Pueblo Canta”. Para ello, el cámara, Víctor Garrido, el ayudante Juan Ramón Gómez, en sonido Alejandro Martínez y yo, nos desplazamos hasta La Laguna para grabar a un grupo joven que empezaba a sonar con fuerza: Añoranza.




Foto: Mari Carmen Mulet

Nanino, que estaba en Madrid, para la retransmisión del encuentro Real Madrid- Unión Deportiva, llegaría a Tenerife un día más tarde para hacer las entrevistas y presentación del espacio.
“Añoranza”, era un grupo joven que comenzaba a pisar fuerte y despertando el interés de los amantes de lo nuestro... La voz principal del grupo era Mari Carmen Mulet. Su padre, era músico de la Orquesta Sinfónica de Tenerife y ahí le prendió la llama de la pasión por el folclore y la música popular… Participó en sus inicios en la Rondalla del Centro de Iniciativas y Turismo de Santa Cruz. Posteriormente en varias óperas organizadas por la asociación tinerfeña Amigos de la Ópera y en la Rondalla Hespérides.. En 1.976, se funda “Añoranza” y al año siguiente, se incorpora Julito Tejera y Añoranza experimenta un notable cambio cantando coplas a voces, cuando lo normal, lo frecuente, era cantar los estribillos a voces. Añoranza, aunque Mari Carmen era la voz principal, algunas coplas la cantaban los cuatro o cinco componentes. Y tras el saludo, allí estaban esperándonos Mari Carmen Mulet, María del Cristo Cruz, Luciano González y Juan Manuel González...
Mari Carmen , estaba embarazada y allí, en las primeras horas de la mañana, grabamos un amplio repertorio, que comenzó con un tradicional y sentido arrorró... Después, isas, folias, malagueñas... La emisión de este capítulo de la serie “El Pueblo Canta”, fue un bombazo... Tal fue el éxito que, al poco, cuando se programaron las elecciones generales el 15 de junio de 1.977, muchos partidos preguntaban por el tema “Despierta Pueblo Canario” con la intención de incluirlo en la campaña electoral. Este tema llamó la atención por la oportunidad del tiempo en que se vivía, con unas elecciones, las primeras tras la dictadura, que se iban a celebrar.

“Yo, me comentó en cierta ocasión, me enrolé en la Rondalla del Centro de Iniciativas y Turismo para aprender a bailar. Pero un día, tras un descanso, me dio por cantar y entonces se desencadenó todo... Empecé a cantar, se crea el grupo Añoranza y así, durante veintitrés años, en los que se grabaron distintos discos, muchos programas de televisión y radio. He tenido la gran satisfacción de compartir escenario con artistas de categoría internacional como Mercedes Sosa, Soledad Bravo, Braulio, Los Panchos, Serenata Guayanesa, Víctor Manuel, Nicolás Caballero o María Dolores Pradera..."

Mari Carmen Mulet, para mí, es sentimiento puro, que transmite y llega sin dejar indiferente a nadie... Es sentimiento, en cada actuación, en cada copla, en cada verso...
Yo he tenido la oportunidad de hacerle la primera grabación televisiva, en su Laguna del alma... disfrutarla en Tenderete... Sentirla erizada en aquel plató de Tenderete (1.986), interpretando “Recuerdos”... Un día, Mari Carmen Mulet, abandonó Añoranza y, al cabo del tiempo, aceptó un proyecto del Centro de la Cultura Popular. Después, alguna que otra actuación suelta...
Mari Carmen siempre puso en la balanza “Prestigio” y “Fama” y eligió Prestigio.
A Mari Carmen, también la he visto erizada, con esta copla que siempre llevó en su repertorio... Es esa copla que te puede, que la sientes con tanta intensidad que poeta y voz se funden para expresar su inquebrantable amor a su isla: TENERIFE.

Cuando sólo sea polvo
y se sequen mis raíces
cuando muera el oleaje
roto por el arrecife
quiero ser el alma libre
Tierra, agua, fuego y lava
de mi amado Tenerife.

ALFREDO AYALA OJEDA

domingo, 26 de marzo de 2017

A DON JUAN QUESADA LÓPEZ

Muchas veces, en la calle larga, lo saludé y mantuve unas breves conversaciones. Él siempre, correcto, exquisito, me atendió. Una de las veces, como sabía que tarde tras tarde daba un corto paseíto de su casa a la fachada del Casino de Gáldar, lo atajé en el camino donde con distintos socios mantenía sus charlas.



Foto: Un encuentro fortuito en el umbral de la Semana Santa de Gáldar.

Yo lo conocí hace muchísimos años, en el viejo Campo España, en Las Palmas, donde se presentaba como presidente del club de luchas Unión Gáldar... La lucha en aquellos momentos languidecía. No estaba en su mejor momento y los aficionados acudían a presenciar los encuentros entre el Rumbo y el Adargoma o el Adargoma y Rumbo, que tanto monta. En tono coñón, en los corrillos de ambiente luchístico se decía “ Arroz y Papas” o “Papas y Arroz”...

Pero poco a poco surgieron clubes y prendió la llama de la pasión por la lucha... Unión Agüimes, Vencedor, Unión Sardina, Los Guanches, Maninidra, Unión Mogán, etc. Cada uno de estos equipos se reforzaron y trabajaron con su cantera para sacar puntales de renombre.

El Unión Gáldar, contaba a las órdenes de Vicente Román, de un buen semillero y, además, de luchadores de la talla de Sucuruco, los hermanos Molina, Valerio, Joaquile y hasta llegó a contar con aquel hércules de la época Abel Cárdenes.

Todos estos luchadores y el ambiente que empezó a respirarse en la zona norte, tenía la sabia mano de don Juan Quesada, un presidente para la historia que encumbró con su varita mágica del trabajo todo cuanto tocó.

Don Juan, tenía sobre sus espaldas un historial envidiable: Universitario, compaginó sus estudios de Magisterio con el del Ciencias numéricas, pero su ilusión era estudiar medicina. En 1.968, presenta excedencia en Magisterio y se desplaza a La Laguna para estudiar medicina y terminar la carrera en 1.975, pero como su ilusión era ser cardiólogo, continuó los estudios tres años más para lograr los títulos de Especialista Circulatorio y Respiratorio... Por esa época UCD se fija en él y lo propone como Senador, ejerce el cargo entre 1979-1983 al que renuncia al término de la legislatura...

No hace mucho, cuando acababa de cumplir una centuria, se le rindió un cálido homenaje ofrecido conjuntamente por el Consistorio galdense y el Casino de Gáldar...

Descansa en Paz

ALFREDO AYALA OJEDA

lunes, 13 de marzo de 2017

PINCELADAS Y RECUERDOS VIII

A Juan Brito, mi catedrático...

Eran tiempos difíciles... Mi padre, aún con dos empleos, el sueldo no le alcanzaba... Un día, recaló por la isla un forzudo de nombre Tarzán, que en sus actuaciones rompía gruesas guías telefónicas, cambaba hierros, arrastraba un camión y hasta su pecho servía de yunque para que le rompieran, a marronazos, un bloque o canto. Era una auténtica atracción en aquella época en que todavía, la fuerza se consideraba un valor.

Pues con este forzudo se fue a Lanzarote, a montar el espectáculo y para hacer las gestiones, contrató los servicios de un taxi, propiedad de don Juan Brito. Mi padre, era muy dicharachero y entre ellos surgió una estrecha amistad.

Tiempo más tarde, cuando llegó la tele a las islas y yo empecé a hacer mis primeros pinitos televisivos, mi padre me dijo: “Si alguna vez tienes ocasión y quieres hacer un programa de auténtico valor etnográfico, vete a Lanzarote, localiza a Juan Brito y que te cuente sus hallazgos arqueológicos, sus trabajos de alfarería, sus restauraciones, la creación del grupo que hoy conocemos como “Los Campesinos” y que inicialmente se llamó Titerroygatra...

Y andando el tiempo, tuve ocasión de visitarlo, conocerlo y disfrutar de sus amplios conocimientos. Su vida, es una historia apasionante:

Nació en el Peñón del indiano, en 1919. En sus primeros pasos ayuda a la familia con labores de pastor y agricultor y a los diecinueve años, tiene oportunidad de acudir a la escuela. Tiene contactos, en el Mojón con una artesana de leyenda: doña Dorotea. Con ella inicia su aprendizaje en la alfarería. También aprendió la artesanía en cestería, piedra y madera y crea el museo del Campesino. He tenido la gran fortuna de realizar y dirigir gran parte de sus valiosos trabajos como “La mitología de la princesa Ico”, “El Camello y el hombre” que titulé Penúltima memoria y que se iniciaba con esta copla en que él, entregándole el timple a su hijo Juan Brito, también alfarero de prestigio, decía:

Ya que mi voz no se oye
y mis manos están torpes
quiero que sean las tuyas
las que el instrumento toque.

También sobre “Molinos y Tahonas”, entre otras. Él, en el escenario donde antiguamente se efectuaba el ritual, me habló y recreó para la serie titulada “Andar Canarias”, la práctica sanadora de la cura de la hernia a través de la caña india. “Las mariscadoras”, para el mítico programa “Tenderete” y reportajes sobre la cochinilla, “Romería de los Dolores”... Numerosos, trabajos he realizado para televisión española como la televisión canaria sobre su obra y vida...


Foto: Juan Brito

En cierta ocasión, para la serie “Senderos Isleños”, quise recrear como se efectuaba los traslados entre islas de las bestias grandes como camello y vacas cuando el volcán desató su cólera durante seis años arrasando campos y viviendas conejeras. Él, colaboró para hacer realidad nuestro deseo...

Don Juan Brito, mi catedrático en cultura popular, cuenta con numerosas distinciones. Tantas y merecidas, que en cierta ocasión llegué a decir, que en las islas no hay piedras suficientes, para hacerle el monumento que merece.

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 9 de marzo de 2017

PINCELADAS Y RECUERDOS VII

A “Lero”, Bailador de leyenda...

Hace muchos años temí por el amigo Marcial de León Corujo, “Lero” para los amigos. Un accidente de tráfico en San Bartolomé lo dejó postrado en una cama durante largo tiempo. Lero, salió maltrecho pero, nunca se rindió... Muchos temimos por su salud... Al cabo del tiempo recuerdo que hicimos una grabación para el programa “Canarias Viva”. Grabábamos en el municipio de Yaiza, en su plaza principal y allí nos apareció el bueno de Marcial de León... Y Lero, sin lugar a dudas el mejor bailador lanzaroteño, distinguido, natural hizo gala de toda su sabiduría. Ya no era el mismo. Los años y las secuelas pasaban factura... Pero quedaba la esencia. El estilo que Dios solo despacha a los elegidos. Sus saltos, suspendidos en el aire tenían esa mezcla de elegancia, energía y suavidad. Delicadamente, sus pies, tras el salto, contactaban con el piso de manera vaporosa...


Foto: Alfredo y Lero

Muchas conversas tuve con él. La última ocasión fue en su casa, en compañía de una amiga periodista Nayra Collado. Y fue precisamente ahí, superado los 80 años, cuando, para documentar nuestra charla, con exquisita delicadeza extendió la huesuda mano para invitarla a bailar. Fueron solo unos pasos que quedaron para siempre en mi memoria... Allí, sentados en un amplio sillón, en compañía de su mujer, hablamos de aquellos tiempos de gloria. “Nací en el 27 y desde los primeros momentos estuve dedicado al folclore. Me crié en en el seno de una familia de arraigo musical y yo me incliné por la danza en aquella mítica Agrupación Ajei de la que, andando el tiempo, llegué a ser director de baile a lograr la más alta distinción conseguida en Canarias a través del folclore: Premio Internacional de Danza Populares 1.960, certamen celebrado en Santander.

“Lero”, celosamente guardado, nos muestra documentos de su trayectoria...

“Mi madre, cuando yo era un chinijo, siempre que entraba por la puerta de casa me decía: Marcialillo, vamos a bailar y allí bailábamos isas, folías o malagueñas...

Lero, pero usted de dónde saca las energías para ser pastor, aguantando la tarosá, los vientos, el solajero y después de ordeñar y atender a su puño de cabras tiene humor para bailar...

“Yo bailo a toda hora. Si se me ocurre alguna mudanza, algún paso o algún giro o cualquier detalle que añadir a la coreografía, lo ensayo en medio de mis cabras y, después lo ponía en práctica con el grupo...”

En una de las tantas visitas que realicé al folclorista galdense José María Gil, me contó: “Que una vez el general García Escamez nos visitó y disfrutó de nuestra danzas y cantos. Él nos regaló el importe de nuestra vestimenta y también nos invitó a participar en un concurso en Santa Cruz de Tenerife, en el que quedamos terceros.”

Lero, cuando le pregunto es preciso... “Habíamos ido a Las Palmas en 1.960 para participar en la elección de un grupo que representara a Canarias en el certamen Internacional de Santander. Resultamos elegidos y en agosto participamos en el festival distintas agrupaciones de Francia, Holanda, Italia, Portugal y otras siete de distintas regiones españolas y resultamos vencedores...”
Y finaliza: "La Agrupación Ajey, llamaba la atención. Grupo de campesinos y campesinas, con voces sin educar que se entregaban en cuerpo y alma en cada actuación. Era un grupo sencillo, compuesto por gente sencilla..."

Lero, ha recibido numerosos premios y distinciones... En 2002, el Ayuntamiento de San Bartolomé, cuna del folclore isleño lo condecoró con el premio Ajey por su dilatada labor folclórica...

En el año 2010, contaba la crónica que una vez transcurridos 55 años de aquella sonada y victoriosa actuación en Santander, el municipio de San Bartolomé inauguró la escultura “La Malagueña”, obra del escultor Rigoberto Camacho, descubierta por el propio Marcial de León y la bailadora “Cesarita” que recuerda aquella gesta del amigo Marcial y la histórica agrupación Ajey. 


Escultura "La Malagueña"


Hoy, Marcial de León Corujo, “Lero”, “ bailador de leyenda”, no está entre nosotros pero, afortunadamente, en vida se le reconocieron sus virtudes en defensa y divulgación de lo nuestro.

Allá donde estés, descansa en paz recordado amigo.

ALFREDO AYALA OJEDA

miércoles, 1 de marzo de 2017

PINCELADAS Y RECUERDOS VI

A Dacio Ferrera...

Aún me parece verle entrar en la plaza principal de Tegueste para actuar en el programa que creé y dirigí: “La Bodega de Julián”. Llegó, tocado con su cachorro y, bajo el brazo, un grueso tocho de coplas propias que estaba en su ánimo publicarlas. Pero ya estaba tocado. Entraba y salía de la clínica para seguir su lucha, con la dolencia que le acompañó durante años. Tiempo atrás, había compartido tiempo y espacio en el bar del histórico Hotel Aguere. Allí me habló de distintos personajes que admiraba... Y mas atrás le recordé aquel día que el plató de Tenderete, en las instalaciones de la Feria del Atlántico, se pobló de estrellas: Mulet, Olga, Calaya, Felipe, Mena, Pancho, el Claca, Santaneli, Morales, Lucía, Lino, etc., para brindarle un homenaje al cantador Lanzaroteño afincado en La Oliva, Fuerteventura: Esteban Ramírez de león.



Dacio, llegó a ese tenderete inolvidable, como un gallo de pelea. Durante el viaje de Tenerife a Gran Canaria, en el Jet-foil había escrito una de las coplas que después interpretó en el programa que constituyó la grabación del primer disco, en directo, de TVE y cuya recaudación – mas de seis millones de las antiguas pesetas- se entregarían a las autoridades gomeras para paliar aquel terrible incendio que asoló a la isla de La Gomera...

Desaparecido el programa Tenderete, Nanino, como director y yo como productor, emprendimos otra nueva singladura con el programa “Perfiles Isleños”. Distintos fueron los personajes que tuvieron cabida en este espacio. Uno de ellos, fue, precisamente, el dedicado a Dacio Ferrera, “El Mencey del canto”. Recuerdo que por esa época, Dacio había dejado aparcado los días de “vinos y rosas” y había vuelto a Los Sabandeños. Estaba, el maestro, en su punto justo y nos reunimos en Tegueste, en la bodega de Felipe, que dicho sea de paso tenía un vino “repleto de bendición”. Allí, sentados en unas sillas desvencijadas, se acomodaron distintos tocadores de lujo y antiguos músicos del grupo Añoranza entre otros: Manolo González, José Luis García, Luciano González, y Julito Tejera... Allí se dejó a su aire a Dacio que cantaba y se acompañaba con una caña que le había regalo Raúl González “El de Ventoso”... No faltó palo que no tocara... Estaba iluminado, cercano... Sus folías, únicas; sus malagueñas, como para enmarcar, y hasta se arrancó con unas “sevillanas” alusivas a Canarias y Andalucía... Nos erizó con el tema “Si se apaga Balderrama”, “La Sitiera”, … Pero yo me quedo con aquella folía a la libertad:

“El pájaro que cantó
rodeado de barrotes,
desgañitó su cogote,
rompió la jaula y voló”

Dacio, no tenía límites. Le pegaba a todo y lo hacía de maravilla... Era poesía y sentimiento que sabía imprimir y exprimir cuando estaba entre amigos o sobre un escenario... Zamba, guaranias, rancheras...

Hace unos días, un amigo sabedor de mi devoción por este cantador de leyenda, paró su coche. “Ayala, vengo disfrutando con la “Isa del envite”, cantada por Dacio... ¡Coño! Que tengo prisa, pero para escuchar a Dacio, siempre uno busca el hueco y me senté a su lado, a disfrutar, escuchándolo...

ALFREDO AYALA OJEDA

lunes, 27 de febrero de 2017

PINCELADAS Y RECUERDOS V

A don Benito Padrón...

Desde que lo conocí, a mediados de los setenta, nunca falté a la cita con el amigo y maestro don Benito Padrón. Cada vez que recalaba por la isla de El Hierro, la primera visita estaba comprometida con el amigo Benito. Allí, en la casa del miedo, sentados hablábamos de su trabajo, de su experiencia, de folclore, de lucha, de cuervos parlanchines, de su virgencita de los Reyes, del vino de pata, del grupo Tejeguate y de los Carneros de Tigaday. ¡En fin!, de tantas cosas, costumbres y tradiciones que estoy más que convencido que para conocer la isla del Hierro, había que conversar con Benito Padrón. Un hombre de punto, preciso en sus comentarios: una auténtica enciclopedia...


Foto: Benito Padrón y Alfredo Ayala

Muchas veces coincidimos con otros folcloristas ya desaparecidos como Cecilio Quintero que me hizo una demostración del baile del tango, de Gregorio Padrón, folclorista de punto que cautivaba con el pito, de María Armas y María Barbuzano, de Clorindo inquieto como una libélula, de Fernandito Padrón, repentista de fábula en el ya casi testimonial canto de la Meda... De Carmen, que lo mismo hacía un canto de trabajo, que salía a la orilla de la marea a pescar morenas mediante el canto. “Joo, morenita jooooo”, acompaña de don Rafael, pescador del ley...

Benito era hombre de temperamento. Fiel y estricto con la tradición. Todavía resuenan en mis oídos el día que quisieron dejar al margen la salida de “los Carneros de Tigaday”... Menudo berrinche agarró hasta que consiguió dejar las cosas en sus sitio. Benito, fue un hombre bueno y una figura distinguida en el folclore de la isla. Él fue depositario de conocimientos que acunaron sus mayores y que hoy, el grupo Tejeguate enseña y trasmite a lo largo y ancho del mundo.

Siempre con mi oído dispuesto para escuchar cada una de las páginas herreñas: “Recuerdo aquella vez que, ya viejito, salió al terrero don Ramón Méndez, a vengar la derrota de su pariente ...” “Voy a contarte aquella ocasión en que desde lo alto del monte, después de masticar pimienta picona, con la voz falseada, margarearon a...” “Una vez, un gavioto, al que puse por nombre Piloto, apareció por mi casa lastimado. Lo curé y lo alimenté. Un día, levantó el vuelo... Y años más tarde, desde lejanos mares regresó para saludarme. Era un ave agradecida que repetía esas idas y venidas cada cierto tiempo...

Hace algún tiempito, en el programa que creé y dirigí “Parrandiando”, emitido en Televisión Canaria, le brindé un homenaje a don Benito por su larguísima y aleccionadora trayectoria, no solo con el grupo Tejeguate sino por su magisterio a la hora de inculcarle a la gente nueva todos sus conocimientos.
Recuerdo aquella alegría que le di cuando el amigo Benito Padrón, mi catedrático herreño, me comentó que le hubiera gustado conocer Madrid. Puse en marcha todo un operativo para que Benito contara la deliciosa historia del “Gavioto”, en un programa de Televisión Española.

Y hasta Madrid se fue y disfrutó allí de unos días...

Hoy, el amigo Benito, no está entre nosotros, pero aún me queda el grato recuerdo...

ALFREDO AYALA OJEDA