jueves, 19 de octubre de 2017

POETAS Y COPLAS...

Menudo gustazo me he dado en este puente de octubre navegando por coplas, sentimientos y dichos de distintos poetas y escritores.
Algunas brillantes y otras no tanto, pero que de una u otra manera flota la gracia, la venganza, la socarronería, el lamento y la conclusión que no siempre la sociedad juzga al igual, con idéntica vara de medir. “No es lo mismo – me decía un amigo en tierras venezolanas- que uno tenga un (avance) fuera del matrimonio a que lo tenga un ricachón. Si el pobre la tiene es su amante, su querida, pero si la tiene el rico, es su amiga”.

Y, claro, no le falta razón. La voz popular, incluso, lo acentúa con sus dichos o coplas como esta extraída de la “Jota de los títeres” (Ronda segoviana):

Cuando un pobre empina el codo
Lo llaman borrachón
Cuando un rico se emborracha
¡qué malito está el señor!

O el lamento escatológico, que se desencadena fruto de la impotencia…

“¡¡Unos cagados y otros paridos!!”

También este otro dicho que denuncia la diferencia social:

“Hay quien mea en cacharro y no suena; y quien mea en lana y truena” …

En el programa que creé y dirigí durante una década para Televisión Canaria “La Bodega de Julián”, uno de los componentes de la larguísima y divertida familia “Los Parrandas” se largó una copla de polca que nos refresca la flema de aquél ingles que estando de vacaciones, telefónicamente, le dieron la noticia que sus almacenes estaban siendo devorados por las llamas. Él, sin descomponerse, contestó: ¡¡Qué disgusto me voy a llevar cuando regrese…!!

Bueno pues Ángel, “El Parranda”, cantó:

Cada vez que considero
Que me tengo que morir
Me dan ganas de cagar
Y empezar a repartir.

Pero hay otras variantes a esta copla:

En la puerta del molino
Me puse a considerar
Las vueltas que da el mundo
Y las que tiene que dar.

Otras veces, las coplas suelen ser gráficas, descriptivas. Estampas sencillas, que el poeta dibuja y refleja como las que cantaba el desaparecido folclorista Juan Quintana “El Claca”:

Tengo un croto en el zaguán
Y una palmera en el patio
En la azotea un rosal
Y una cabra en el traspatio.

Pero cuando uno se adentra en las coplas compuestas a partir del sentir popular de Diego Crosa “Crosita”, brota el humor, el ingenio y la ternura…Crosita, estila sentimiento y amor a su isla. Cada cuarteta nos sacude el alma…

"Te vi solita en el Teide
y a tu lado me acerqué,
como estabas junto al cielo
entre dos cielos me hallé."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

“Aunque sufro, a nadie cuento
mis amarguras y mis penas,
porque del árbol caído
hace todo el mundo leña.” Crosita. -

"Las mozas de Tenerife 
usan sombrero de palma,
pa´ansina no encandilarnos
con los soles de sus caras."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

"Infeliz de aquel amante
que al estar junto a su dama,
piensa en encantos del cuerpo
y no le desnuda el alma."

"Siempre será sano el hombre
que tenga, como el isleño,
la lucha por ejercicio
y el gofio por alimento"
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

"Me dejó sabor de lágrimas 
tu besar, cuando partías;
fue sin duda porque lloran
los besos de despedida."
(Coplas - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita"

“La folía es un suspiro
Qué triste sale del pecho
El alma de Tenerife
Encerrada en cuatro versos.” 
Diego Crosa y Costa “Crosita”

"Cuando dos bocas se ajuntan
una es piedra, otra islabón,
y el beso chispa que enciende
la yesca del corazón"
(De la Aldea - Folías - Diego Crosa y Costa "Crosita")

La certera pluma del profesor Valbuena Prat, haciendo referencia al libro “Folías”, escribe: Algunas coplas de Crosita, son verdaderas pequeñas obras maestras, de inspiración popular y sentimiento del paisaje y costumbres canarias” …

No hay nada más que añadir.

¡¡Hasta pronto amigos!!

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 12 de octubre de 2017

COPLAS Y RIFIRRAFE DE “NIJOTA”

Hoy, releyendo, me zambullí a lo largo de la mañana por el apasionante mundo de coplas y autores. En esta andadura encontré coplas conocidas unas y menos conocidas otras. Unas, que solistas e intérpretes la llevan fija en su repertorio repitiéndolas hasta la saciedad. Otras, sin embargo, son como las décimas que tienen una corta vida. 
Leí, bueno repasé coplas de aquéllos inolvidables Diego Crosa “Crosita”, Manuel Verdugo, Juanito Vera Chocho, Manolo Haro, Elfidio Alonso, Dacio Ferreras, Juan Quintana “El Claca”, Garciarramos y otras que dormían en mi blog de notas desde hace algunos años.
Y nada mejor, así lo creo, que empezar con uno de los autores con mayor influencia en la poesía humorística en Canarias: don Juan Pérez Delgado “Nijota”. Se cuenta que el seudónimo de “Nijota” se debe a una novia tacorontera a la que le preguntó: ¿Y que se te ocurre para que yo use como firma en mis publicaciones? Ella, le respondió: ¡Jesús, Juan!, tú sabes, que yo de esas cosas no sé “ni jota”…
Recuerdo que muchas veces, mi padre para el semanario deportivo Guiniguada, que se imprimía allí al pie de las escalinatas del desaparecido cine Cairasco, en Las Palmas de Gran Canaria, me decía: “Alfredillo, vete al estanco y trae el periódico, para publicitar algunas de los versos de “Nijota”. Y allí me sentaba yo, en aquella vieja máquina de escribir a copiar los versos que mi padre me marcaba…

Esta copla de folias
es un ataúd florido,
en donde yace mi amor
al que ha matado tu olvido.

Señora ventorrillera,
qué gracia me hace usted a mí,
vendiendo vino de afuera
como si fuera de aquí”

Timplillo de las islas,
agudo y fino:
Tu trinar sobre el pecho
me pide vino.
¡Zumo de parra
y tú, sietemesino
de la guitarra!

O estas otras de un cliente más caliente que el tubo de escape de un coche de carrera por el “bautizo” de la leche… 

Cuando mida la leche,
venga usté acá, Vicenta,
que hoy le voy a cantar
las cuarenta.

Que usté es una fresca
de su peso se cae.
Usté está bautizando
la leche que me trae.

—Señora: Eso no es cierto.
Que no, que no y que no.
Oiga, ¡muerta me caiga
si la bautizo yo!

—No se eche maldiciones,
que eso ya es un camelo.
Yo compré un pesa – leche
del último modelo.

Y desde hace tres días
lo meto sin cesar
en el líquido blanco
que usté trae a mi hogar.

El tubito, al ponerlo,
desciende una pulgada
y llega a un letrerito
que dice «Leche aguada».

-Oiga, pues yo le juro
que yo agua no le he echado.
Será del alimento
que le echan al ganado.

Está demás señora,
me debe veinte duros
y una es pobre
y pasa sus apuros.

Si yo le echara agua
—que no lo estoy haciendo—
así podría cobrarme
lo que me está debiendo.

—Bueno, sea lo que sea
¡aquí hemos terminado!
Compraré leche en polvo
que dá más resultado.

—Si compra leche en polvo
al fiado no será.
Oiga, y la leche en polvo
¿qué ganado la da?

—Pues… son vacas que hay
en las tierras de fuera
que en vez de tener ubre
tienen una polvera.


Pues hasta dentro de poquito en que traeré algunas otras de distintos poetas…

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 31 de agosto de 2017

CÓMO HAN CAMBIADO LOS TIEMPOS

Me levanté tempranito… Hacía un calor insoportable. Sin embargo, debo reconocer que tengo la fortuna, desde que estoy jubilado, de disponer de mi tiempo y, sobre todo, de una casa cueva que cuando llegan estos calores me refugio en cualquiera de sus habitaciones donde reina un fresquito de envidia… También, tengo una manguera entre parterres donde me doy mis remojones junto a mi negro y hercúleo perro de presa de nombre Volcán…

Ayer, cuando el sol traspuso por esa puerta del cielo que es Agaete, con mi perrita caniche de nombre Luna, fui a dar un paseo por el lugar de costumbre. Al poco, detuve mis pasos en un banquito situado frente a una antigua imagen de nuestra Virgen de Fátima, de la que mi madre era muy devota. Y lo era hasta tal punto que cuando nació mi hermana, la más pequeña, ella se empeñó en bautizarla con el nombre de Fátima… Pero el cura párroco de la iglesia de La Salle, quiso disuadirla con la despectiva frase: “eso es nombre de los moros”… Pero mi madre, sin apenas alterarse le dijo “y de una virgen, también”. Tuvieron sus palabras y al final todo se resolvió con un acuerdo salomónico y le pusieron un socorrido nombre compuesto: Fátima Alicia.

El recinto del colegio de La Salle fue una de las tantas donaciones de don Luis Antúnez. También fue uno de los tantos lugares donde la represión franquista dejó imborrable huella. Ahí, como queriendo pasar la página de olvido, queda este punto negro de nuestra luctuosa historia, un edificio que fue en el pasado punto de detención y torturas. En su interior ocurrió el luctuoso suceso que la sociedad recuerda como “Los 27 de Agaete”, hermanos que pensaban diferente y tras su paso por esta comisaría, nunca más se conoció su paradero…

Afortunadamente, eran otros tiempos…

De recalada, caminando suavecito, como dos enamorados cruzamos algunas miradas con mi perrita… El paseo se había prolongado demasiado y valgan verdades, los dos veníamos algo perjudicados y necesitábamos un descansito… Próximo a mi vivienda, han levantado una hornacina en honor a la virgen de Fátima… Frente, un antiguo banco de madera ofrece acomodo a los vecinos y visitantes para que puedan observar a la virgen y elevarle alguna oración… En el parterre que la rodea, las rosas, olorosas, se muestras exuberantes… También, frondoso, un espléndido mato de romero nos brinda su aroma… Al lado del asiento un pilar de metal que si bien para algunos pasa desapercibido para otros vecinos que sabemos de penurias, calamidades y carencias, significó en un pasado cercano un considerable adelanto. Despuntando los años cincuenta del pasado siglo distintos pilares se situaban en lugares cercanos para que los lugareños pudieran abastecerse de agua potable… Para acarrear el agua del pilar hasta sus casas los niños eran los que se encargaban de esa fatigosa labor. En fila india los niños aguardaban su turno y llegado el momento llenaban las latas del líquido elemento y la transportaban hasta su domicilio con un palo atravesado sobre los hombros del que pendía a uno y otro extremo uno ganchos que las latas… Los niños de antes tenían la obligación o la tarea, según su edad, de arrimar el hombro y ayudar al beneficio de la familia…

Hoy, los niños y no tan niños, poca o escasa responsabilidad tienen en las casas. Muchos, para que presten su colaboración para el bienestar de la familia, les cuesta Dios y ayuda…

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 20 de abril de 2017

TADEO CASAÑAS “MI ABUELO ES EL MEJOR”

Fue un encuentro afortunado... Simplemente, no lo tenía previsto. Surgió sin más en la época a la que voy a referirme... Me había desplazado hasta la isla de El Hierro para entablar un larga charla con los ya desaparecidos folcloristas don Benito y Gregorio Padrón, Juan Pérez y María León, Eloy Quintero sobre la Meda, un canto que languidecía… Quedaban algunos repentistas casi testimoniales como el amigo Vicente Quintero, de Sabinosa; Fernandito Padrón, de Tejeguate y más reciente Goyo, de San Andrés…
Contaba, además, con un guía de excepción: Padrón Machín, cronista de los que ya no se estilan y con el que había hablado largamente, en aquellas primeras instalaciones de TVE, en la Santacrucera calle de la Marina, tanto de aquellos viejos luchadores herreños en sus idas y venidas a la Perla del Caribe, como de la mítica San Borondón o de cantos de trabajo arando, segando, cogiendo higos, cortando hojas, moliendo y como no de la Meda, canto tradicional que, también, acompaña y acompasa la faena agrícola…

Tras una laboriosa localización paramos para almorzar en San Andrés y poco a poco fueron llegando invitados y amigos... Avanzado el almuerzo, el vinillo de la tierra, valiente como él solo, empezaba a “perjudicarnos” y en la picoteada charla hablamos de distintos personajes de la isla: don Ramón Méndez, campeonísimo luchador, del saqueo casi permanente de los lagartos de Salmor, de los nuevos cultivos de piña tropical, de don Rafael reconocido pescador y agricultor de Tigaday, de la referente herreña Valentina “la de Sabinosa”, de don Manuel Hernández “El huído” y, como no, de Tadeo Casañas “El sabio del Hierro”....

De siempre, recordaba a don Manuel Hernández, eterno enamorado de nuestro viril deporte y vecino en el barrio de Las Alcaravaneras (Las Palmas). Con él coincidía, frecuentemente, en los terreros o federación de lucha canaria que, coincidentemente, estaba ubicada en las habitaciones de entrada de mi casa, en la calle Blasco Ibáñez... Con don Rafael, afamado pescador con el que recreé el momento en que la escurridiza y cilíndrica morena trepa, codiciosa, atraída por el zumito de caballa, en busca del rejo de pulpo... Con Valentina tuve esporádicos contactos tanto en Gran Canaria (Tenderete) como en Sabinosa, en un acto que presentó aquel primer locutor televisivo Luis Zárate... Sin embargo, a pesar de la cantidad de desplazamientos que realicé a la isla del Meridiano, nunca había tenido la oportunidad de coincidir con don Tadeo Casañas. Nuestro encuentro, digamos, estuvo aplazado hasta 1.992, en que comenzábamos una nueva serie televisiva titulada “Senderos Isleños” y necesitábamos su colaboración para hacer realidad el capítulo dedicado a la miel, de abeja y palma, así como a la construcción de colmenas de troncos de palmeras...
Tadeo, es hombre de rico vocabulario, perfecta dicción y profundo conocedor de las cosas de la tierra... Sus conocimientos están labrados a base de lectura, observación y diálogo con el medio que le rodea... Aprendió tarde a leer porque en su casa, en la infancia, necesitaban de su ayuda para sacar la familia adelante. Tenía, Tadeo Casañas, un especial sentido del humor... Recuerdo que en cierta ocasión, mientras grabábamos, uno de los componentes del equipo dijo señalando un exuberante árbol: “Ese manzano, es espectacular”... Y Tadeo en clave de humor le contestó: “el que no sabe de frutos come peras de un moral...”

Recuerdo que cuando estábamos localizando lugares para el posterior desplazamiento del equipo de grabación, me encontraba aquejado de una dolencia en el nervio ciático. Cojo, renqueante, a duras penas podía bajar o subir del coche... Tadeo me dijo: eso lo combato yo con la picada de la abeja... y añadió: Cada cierto tiempo dejo que me piquen y así quedo vacunado contra esos dolores... Y ya saben ustedes que cuando uno está así, quejoso y dolorido, todo los remedios que te digan, los pones en práctica... Tadeo trincó una abeja autóctona y dejé que clavara su aguijón en el antebrazo...

Eso sucedió en 1992 y desde entonces, jamás he vuelto a sentirme de aquellos dolores.

Fueron muchos los temas que abordamos... Pero en su cabeza, por esa época, runruneaba el peligro que se cernía sobre la autóctona abeja negra... ¡¡Basta, -decía el sabio Tadeo- para crear una colmena foránea transportar una reina en un cajita de fósforo!!

Se extendía como la pólvora la creencia generalizada entre apicultores o colmeneros, que nuestra abeja, mansa, musculosa, era de menor rendimiento que otras especies. Y poco a poco, esas abejas de pa´fuera empezaron a llegar.... Tadeo, me puso al día en el error que se estaba cometiendo. Por fortuna, se tomaron medidas y al poco, volvió la cordura quedando el tema zanjado...

También el amigo Tadeo Casañas me mostró a la temida araña “La viuda negra”, nombre que recibe porque a veces, tras la cópula, si su pareja no anda lista , termina siendo devorada... La picadura de este tipo de araña es muy temida y tiene fama de que su veneno es una docena de veces superior al de la serpiente de cascabel... El efecto de su picadura en los humanos suele producir parálisis de diafragma, náuseas y dolor muscular... De todas formas su mordedura suele ser fatal para quienes tienen bajas defensas, como los niños o los ancianos... “La Viuda Negra”, es una sub-especie que habita en El Hierro.

Ha pasado los años. Tadeo Casañas “El Sabio del Hierro”, estaba próximo a cumplir su primera centuria... Pero a Tadeo, rico en experiencias y en observación, se le recuerda principalmente porque hace casi setenta años, allá por 1.948, la sequía asoló la isla. El Hierro, masticaba la tragedia...Ganados y tierra, sedientos, sembraban la ruina forzando a los habitantes a la emigración... La población, por aquella época, obligaba a racionalizar el agua que venía en barcos cisterna de la marina, procedente de las islas de La Palma y Tenerife. Era la miseria, la desolación...

Pero Tadeo supo leer en aquellos trágicos renglones, en los que se cernía la tragedia... Estar junto a Tadeo Casañas “El Sabio del Hierro”, es todo un lujo. Nada es banal. Todo tiene sentido... Entonces, me comentó aquella ocasión en que se fue de cacería allá por 1.948. La isla se agrietaba, pozos que no daban agua sino pena y él, con su escopeta, salió para cazar alguna pieza. Agazapado, en una caseta que se había construido como refugio, observó que desde el techo, caían algunas gotas de agua de niebla... A la mañana siguiente pidió a los vecinos algunas planchas metálicas y empezó a colocarlas... Aprovechó las hojas de pita como acequias para conducir las gotas de agua hasta un recipiente... El resultado fue extraordinario... En poco menos de un minuto, más de diez litros se había recogido.... Así, sin más, con el ordeño de las nubes, empezaron a crearse depósitos, seleccionando árboles por su situación favorable para hacer de frontón y atrapar el agua de niebla... Haciendo un paréntesis, recuerdo que allá por 1.981, con Fernando Díaz Cutillas y un equipo del programa Canarias Viva, nos desplazamos hasta la isla del Hierro para hablar con don Zózimo Hernández, guarda forestal que recogía abundante agua en unos depósitos que permitían calmar la sed de los bailarines y romeros, que cada cuatro años acompañan a la Virgen de los Reyes en la bajada...

Recuerdo como ahora mismo el día en que fuimos a ver el árbol santo “El Garoé” y me comentó la historia del frondoso y actual til... Estamos, nos contó al equipo de "Senderos Isleños”, ante el árbol del que más se ha escrito en el mundo... Más que del Ombú de la Pampa, y más que los cedros del Líbano o los Gigantes milenarios de California... Documentado, didáctico en sus explicaciones, pausado, contó curiosidades y contradicciones como la de Abreu Galindo que dijo que el árbol – el antiguo, “El Garoé” que desapareció por el temporal- tenía una bellotas amargas. Por contra, hablando del mismo fruto, Andrés Bernáldez decía que eran dulces... Señalaba Tadeo Casañas que ambos tenían razón pero, seguramente, uno las probó verdes y otro cuando estaban maduras...

No ha sido fácil la vida de Tadeo Casañas “El sabio del Hierro”. No. Desde tierna infancia, su vida ha estado ligada al conocimiento. A la lectura... A mantener con el medio que le rodea ese diálogo imprescindible, para obtener el provecho necesario sin romper el orden establecido por la naturaleza...
A principios del 2006, Tadeo Casañas voló a Madrid para participar, junto a la actriz Concha Velasco en un programa de televisión dedicado a los niños: “Mi abuelo es el mejor”... El premio que le concedieron, fue viajar con su nieto a donde quisiera y lo llevó a Barcelona, donde hacía seis décadas, había vivido la posguerra civil española...

Hoy, enterado de su fallecimiento,. Quiero desde aquí, llorar la pérdida de un personaje que con su andadura por la vida, se ha ganado con toda justicia ser “El Sabio del Hierro”. 

Descansa en Paz.

ALFREDO AYALA OJEDA

jueves, 6 de abril de 2017

A MARI CARMEN MULET

Corría el año 1.977, cuando un breve equipo de televisión, con cámaras de cine 16mm y formato doble banda, -todavía no había llegado el vídeo a las islas-, empezamos a trabajar con uno de los capítulos del programa “El Pueblo Canta”. Para ello, el cámara, Víctor Garrido, el ayudante Juan Ramón Gómez, en sonido Alejandro Martínez y yo, nos desplazamos hasta La Laguna para grabar a un grupo joven que empezaba a sonar con fuerza: Añoranza.




Foto: Mari Carmen Mulet

Nanino, que estaba en Madrid, para la retransmisión del encuentro Real Madrid- Unión Deportiva, llegaría a Tenerife un día más tarde para hacer las entrevistas y presentación del espacio.
“Añoranza”, era un grupo joven que comenzaba a pisar fuerte y despertando el interés de los amantes de lo nuestro... La voz principal del grupo era Mari Carmen Mulet. Su padre, era músico de la Orquesta Sinfónica de Tenerife y ahí le prendió la llama de la pasión por el folclore y la música popular… Participó en sus inicios en la Rondalla del Centro de Iniciativas y Turismo de Santa Cruz. Posteriormente en varias óperas organizadas por la asociación tinerfeña Amigos de la Ópera y en la Rondalla Hespérides.. En 1.976, se funda “Añoranza” y al año siguiente, se incorpora Julito Tejera y Añoranza experimenta un notable cambio cantando coplas a voces, cuando lo normal, lo frecuente, era cantar los estribillos a voces. Añoranza, aunque Mari Carmen era la voz principal, algunas coplas la cantaban los cuatro o cinco componentes. Y tras el saludo, allí estaban esperándonos Mari Carmen Mulet, María del Cristo Cruz, Luciano González y Juan Manuel González...
Mari Carmen , estaba embarazada y allí, en las primeras horas de la mañana, grabamos un amplio repertorio, que comenzó con un tradicional y sentido arrorró... Después, isas, folias, malagueñas... La emisión de este capítulo de la serie “El Pueblo Canta”, fue un bombazo... Tal fue el éxito que, al poco, cuando se programaron las elecciones generales el 15 de junio de 1.977, muchos partidos preguntaban por el tema “Despierta Pueblo Canario” con la intención de incluirlo en la campaña electoral. Este tema llamó la atención por la oportunidad del tiempo en que se vivía, con unas elecciones, las primeras tras la dictadura, que se iban a celebrar.

“Yo, me comentó en cierta ocasión, me enrolé en la Rondalla del Centro de Iniciativas y Turismo para aprender a bailar. Pero un día, tras un descanso, me dio por cantar y entonces se desencadenó todo... Empecé a cantar, se crea el grupo Añoranza y así, durante veintitrés años, en los que se grabaron distintos discos, muchos programas de televisión y radio. He tenido la gran satisfacción de compartir escenario con artistas de categoría internacional como Mercedes Sosa, Soledad Bravo, Braulio, Los Panchos, Serenata Guayanesa, Víctor Manuel, Nicolás Caballero o María Dolores Pradera..."

Mari Carmen Mulet, para mí, es sentimiento puro, que transmite y llega sin dejar indiferente a nadie... Es sentimiento, en cada actuación, en cada copla, en cada verso...
Yo he tenido la oportunidad de hacerle la primera grabación televisiva, en su Laguna del alma... disfrutarla en Tenderete... Sentirla erizada en aquel plató de Tenderete (1.986), interpretando “Recuerdos”... Un día, Mari Carmen Mulet, abandonó Añoranza y, al cabo del tiempo, aceptó un proyecto del Centro de la Cultura Popular. Después, alguna que otra actuación suelta...
Mari Carmen siempre puso en la balanza “Prestigio” y “Fama” y eligió Prestigio.
A Mari Carmen, también la he visto erizada, con esta copla que siempre llevó en su repertorio... Es esa copla que te puede, que la sientes con tanta intensidad que poeta y voz se funden para expresar su inquebrantable amor a su isla: TENERIFE.

Cuando sólo sea polvo
y se sequen mis raíces
cuando muera el oleaje
roto por el arrecife
quiero ser el alma libre
Tierra, agua, fuego y lava
de mi amado Tenerife.

ALFREDO AYALA OJEDA

domingo, 26 de marzo de 2017

A DON JUAN QUESADA LÓPEZ

Muchas veces, en la calle larga, lo saludé y mantuve unas breves conversaciones. Él siempre, correcto, exquisito, me atendió. Una de las veces, como sabía que tarde tras tarde daba un corto paseíto de su casa a la fachada del Casino de Gáldar, lo atajé en el camino donde con distintos socios mantenía sus charlas.



Foto: Un encuentro fortuito en el umbral de la Semana Santa de Gáldar.

Yo lo conocí hace muchísimos años, en el viejo Campo España, en Las Palmas, donde se presentaba como presidente del club de luchas Unión Gáldar... La lucha en aquellos momentos languidecía. No estaba en su mejor momento y los aficionados acudían a presenciar los encuentros entre el Rumbo y el Adargoma o el Adargoma y Rumbo, que tanto monta. En tono coñón, en los corrillos de ambiente luchístico se decía “ Arroz y Papas” o “Papas y Arroz”...

Pero poco a poco surgieron clubes y prendió la llama de la pasión por la lucha... Unión Agüimes, Vencedor, Unión Sardina, Los Guanches, Maninidra, Unión Mogán, etc. Cada uno de estos equipos se reforzaron y trabajaron con su cantera para sacar puntales de renombre.

El Unión Gáldar, contaba a las órdenes de Vicente Román, de un buen semillero y, además, de luchadores de la talla de Sucuruco, los hermanos Molina, Valerio, Joaquile y hasta llegó a contar con aquel hércules de la época Abel Cárdenes.

Todos estos luchadores y el ambiente que empezó a respirarse en la zona norte, tenía la sabia mano de don Juan Quesada, un presidente para la historia que encumbró con su varita mágica del trabajo todo cuanto tocó.

Don Juan, tenía sobre sus espaldas un historial envidiable: Universitario, compaginó sus estudios de Magisterio con el del Ciencias numéricas, pero su ilusión era estudiar medicina. En 1.968, presenta excedencia en Magisterio y se desplaza a La Laguna para estudiar medicina y terminar la carrera en 1.975, pero como su ilusión era ser cardiólogo, continuó los estudios tres años más para lograr los títulos de Especialista Circulatorio y Respiratorio... Por esa época UCD se fija en él y lo propone como Senador, ejerce el cargo entre 1979-1983 al que renuncia al término de la legislatura...

No hace mucho, cuando acababa de cumplir una centuria, se le rindió un cálido homenaje ofrecido conjuntamente por el Consistorio galdense y el Casino de Gáldar...

Descansa en Paz

ALFREDO AYALA OJEDA

lunes, 13 de marzo de 2017

PINCELADAS Y RECUERDOS VIII

A Juan Brito, mi catedrático...

Eran tiempos difíciles... Mi padre, aún con dos empleos, el sueldo no le alcanzaba... Un día, recaló por la isla un forzudo de nombre Tarzán, que en sus actuaciones rompía gruesas guías telefónicas, cambaba hierros, arrastraba un camión y hasta su pecho servía de yunque para que le rompieran, a marronazos, un bloque o canto. Era una auténtica atracción en aquella época en que todavía, la fuerza se consideraba un valor.

Pues con este forzudo se fue a Lanzarote, a montar el espectáculo y para hacer las gestiones, contrató los servicios de un taxi, propiedad de don Juan Brito. Mi padre, era muy dicharachero y entre ellos surgió una estrecha amistad.

Tiempo más tarde, cuando llegó la tele a las islas y yo empecé a hacer mis primeros pinitos televisivos, mi padre me dijo: “Si alguna vez tienes ocasión y quieres hacer un programa de auténtico valor etnográfico, vete a Lanzarote, localiza a Juan Brito y que te cuente sus hallazgos arqueológicos, sus trabajos de alfarería, sus restauraciones, la creación del grupo que hoy conocemos como “Los Campesinos” y que inicialmente se llamó Titerroygatra...

Y andando el tiempo, tuve ocasión de visitarlo, conocerlo y disfrutar de sus amplios conocimientos. Su vida, es una historia apasionante:

Nació en el Peñón del indiano, en 1919. En sus primeros pasos ayuda a la familia con labores de pastor y agricultor y a los diecinueve años, tiene oportunidad de acudir a la escuela. Tiene contactos, en el Mojón con una artesana de leyenda: doña Dorotea. Con ella inicia su aprendizaje en la alfarería. También aprendió la artesanía en cestería, piedra y madera y crea el museo del Campesino. He tenido la gran fortuna de realizar y dirigir gran parte de sus valiosos trabajos como “La mitología de la princesa Ico”, “El Camello y el hombre” que titulé Penúltima memoria y que se iniciaba con esta copla en que él, entregándole el timple a su hijo Juan Brito, también alfarero de prestigio, decía:

Ya que mi voz no se oye
y mis manos están torpes
quiero que sean las tuyas
las que el instrumento toque.

También sobre “Molinos y Tahonas”, entre otras. Él, en el escenario donde antiguamente se efectuaba el ritual, me habló y recreó para la serie titulada “Andar Canarias”, la práctica sanadora de la cura de la hernia a través de la caña india. “Las mariscadoras”, para el mítico programa “Tenderete” y reportajes sobre la cochinilla, “Romería de los Dolores”... Numerosos, trabajos he realizado para televisión española como la televisión canaria sobre su obra y vida...


Foto: Juan Brito

En cierta ocasión, para la serie “Senderos Isleños”, quise recrear como se efectuaba los traslados entre islas de las bestias grandes como camello y vacas cuando el volcán desató su cólera durante seis años arrasando campos y viviendas conejeras. Él, colaboró para hacer realidad nuestro deseo...

Don Juan Brito, mi catedrático en cultura popular, cuenta con numerosas distinciones. Tantas y merecidas, que en cierta ocasión llegué a decir, que en las islas no hay piedras suficientes, para hacerle el monumento que merece.

ALFREDO AYALA OJEDA